martes, diciembre 29, 2009

179. Un breve (y tardío) repaso a la prensa dominical...


Este domingo, me han llamado la atención tres titulares que he leído:

"El timo de Bolonia". Los profesores cuestionan la reforma universitaria. Aunque se veía bien "que se equiparasen la nomenclatura, la duración y la validez de las carreras que se cursaban en el sistema universitario europeo", se nos lleva a carreras más caras, además reduciendo la oferta de becas y aumentando la de créditos reembolsables.

Otro aspecto negativo, del que no había oído hablar, es la exigencia de una mayor presencialidad (“se exige la asistencia al 70% de las clases para aprobar”), con lo que compatibilizar estudios y trabajo resultará muy complicado. También se critica el nuevo modelo (anglosajón, no germánico como hasta ahora) por el desprestigio de la clase magistral, ya que se prefieren clases mucho más participativas, con frecuentes debates, siendo los alumnos quienes lleven la voz principal. Por si fuera poco, en uno de los objetivos de Bolonia, evitar la dispersión de las equivalencias de los títulos, han dejado que sean las universidades las que implanten sus propias titulaciones en vez de que “la UE hubiese establecido unos contenidos mínimos”.

En el último párrafo se hace una interesante reflexión: "si la situación es tan negativa como la descrita, bien podríamos preguntarnos por qué no ha habido una resistencia institucional mucho mayor a la implantación de Bolonia; por qué las numerosas quejas no han conseguido que solidificara una acción de amplio alcance".

En El País aparece un reportaje que habla sobre la autonomía escolar como medida contra el fracaso. "Cataluña obliga a los centros a presentar proyectos y lidera el impulso de la independencia educativa", reza el subtitular. La obsesión: reducir la tasa de suspensos en la ESO, que roza el 30%. Para ello, se insta a que haya planes individualizados, como por ejemplo un centro donde se cambia el manual por clases con periódicos y radios. Los expertos piden límites para no perjudicar al alumno que cambia de comunidad y, al final, Xavier Masó, profesor de Secundaria dice que la autonomía debe centrarse en los aspectos organizativos del centro y no en los pedagógicos, que para eso está la Administración.

Y también en El País se habla del Pacto Educativo, que se ve cercano. ¿Qué puntos incluiría?: cultura del esfuerzo, impulso de las becas, flexibilidad, "Una enseñanza más individualizada", luchar contra el fracaso y abandono, escolarización temprana, FP integral, modernización, universidad universal, profesorado.

jueves, diciembre 24, 2009

178. Felí Navidá, ¿entiendes?

Me han mandado por correo una felicitación navideña curiosa, aunque más bien habría que hablar de estampa paisajística propia de estas fechas, donde se nos muestra el portal de Belén, y quería compartirlo con vosotros:


Espero que paséis, pese al susto que os he proporcionado, unas Felices Fiestas.

sábado, diciembre 19, 2009

177. El límite del aprobado

A todos nos ha ocurrido que llegan las evaluaciones y al sumar los diferentes apartados (exámenes, lecturas, comentarios, en este caso), a algún alumno le faltan décimas para llegar al aprobado (entendiendo por aprobado un 5). Hasta ahora, que sólo había impartido la ESO, eso se solucionaba con los diferentes baremos de la actitud o de los positivos o de cualquier aspecto que te dejaba claro si el alumno se merecía llegar al 5 o quedarse con el suspenso. Pero ¿y en bachillerato?

En nuestros criterios de evaluación, está claro: 70% exámenes (tres en esta primera evaluación); 20% lecturas (un examen sobre los Cuentos de la Edad Media y un trabajo sobre las Coplas a la muerte de su padre); y 10% comentarios de texto (dos). Al final, un par de trabajos optativos podían subir hasta cinco décimas (con lo que, como dice mi compañera A., estás evaluándoles sobre un 10,5).

Pues bien, me encuentro con un par de casos. Uno que no llega al cinco ni contándole esas cinco décimas "de regalo". Y otra, que se me ha quedado en un 4,8 después de reducirle la nota de dos de sus tres exámenes por faltas de ortografía. Poniéndome en el lugar del alumno, la putada es de órdago: no sólo ha aprobado los tres exámenes, sino que encima me la cargo por dos malditas décimas que qué le costará al profesor subirme.

En su debe, a la niña le falta un comentario de texto (dice que se le da mal) y no ha entregado ningún trabajo optativo. Además, sigo diciendo que este bachillerato no está teniendo la actitud adecuada: no trabajan a diario ni tampoco estudian más allá de los últimos días de rigor. Así que por eso la he suspendido (junto con otros 22 de 35). Y creo que debo ser inflexible si quiero que se tome en serio la ortografía.

¿Qué opináis vosotros?

PD: siento muchísimo haberme perdido la iniciativa del homenaje al 27, lo vi ayer después de dos días de correcciones y evaluaciones...

jueves, diciembre 10, 2009

176. La revista del instituto

Nos está costando -y de qué manera- el dichoso asunto de la revista que heredamos mi compañera A. y yo. Entre el runrún de que si obviamos y marginamos a los de ciclos (ellos mismos son los que se marginan, pero esto es otro tema), de que si no participan demasiado los alumnos y teledirigimos los contenidos si no queremos quedarnos con la portada y la contraportada sin más, el culmen del despropósito llegó la semana pasada.

Tuvimos que quedarnos el jueves hasta las nueve y pico de la noche porque el de la imprenta nos había impuesto ese plazo máximo para poder hacer las copias. Al margen de que pagamos la novatada y nos costó mucho entre las correcciones y las ordenaciones, el primer problema llegó el día siguiente: las fotos que se habían hecho todos los grupos no podrán salir en este número porque las autorizaciones de los alumnos no han llegado (dejadez de ellos, de los tutores e improvisación de jefatura).

Pero lo peor ha llegado hoy: ¡el impresentable del impresor dice que sus trabajadores no han recibido nada nuestro! (Será porque no han mirado la página web donde nos dijeron que enviásemos los archivos, no te digo...). Así que con estas incertidumbres andamos, mientras se acumulan las correcciones ante la inminente llegada de las evaluaciones.

Eso sí, algo bueno tuvo la jornada maratoniana de ultimar la revista: las correcciones de la entrevista al tutor de 4º de Diver por parte de sus alumnos. He aquí alguna de sus perlas gloriosas:
  • El tutor era un poco empellón [empollón];
  • era imperativo [deducimos que querían decir impulsivo];
  • iría haciendo "s"[eses];
  • se puso a pegar en la costa pacífica [con saña, podría ser, pese al pacifismo de la costa mexicana en cuestión];
  • sus jobies son...;
  • obtuvo la beca erani (o eranu, ya no recuerdo bien...).

lunes, noviembre 30, 2009

175. Ante los nefastos resultados del último examen...

Sabía de antemano que mi tutoría sería bastante floja simplemente con mirar el número de pendientes, pero iban más o menos tirando con una regularidad suficiente de trabajo en casa, regularidad que ha ido decayendo. El punto culminante ha llegado en el segundo examen que les he hecho, supuestamente de recuperación del primero, de tampoco muy buenos resultados.

Un aprobado de dieciséis, dos si contamos un 4'8. Varias posibilidades se me cruzan por la mente: asesinato colectivo, repetición del examen, trabajo de ampliación del Romanticismo, más oraciones para analizar sintácticamente... Al final, recurro a lo que voy a contar y ya os referiré si ha dado algún tipo de resultado:

Les he dejado que se lleven el examen a casa y que lo realicen allí, con sus apuntes, el libro y el tiempo que consideren necesario (con sólo un día de plazo, claro). Les haré la media de este examen con apoyo a las dos anteriores notas (en su mayoría suspensas), SIEMPRE Y CUANDO en el tercer y último examen que nos queda de la evaluación vea una reacción: es decir, lo aprueben. Si no, anularé la nota del examen con ayudas.

(Por cierto, la nota máxima de este examen en casa ha sido un 8; ha habido incluso un suspenso; lo peor, la literatura, ya que no saben aplicar las características románticas a un texto; te sueltan la retahíla que viene en el libro y se quedan tan anchos: ni justifican, ni desarrollan, ni ejemplifican...)

viernes, noviembre 27, 2009

174. ¡Pluriempleado!

Este año, creo que ya lo comenté anteriormente, siento que me falta el tiempo (y no sólo lo digo porque no tengo ni tiempo para comer la manzana al faltarme el descanso del recreo). Nunca hasta ahora había sentido demasiados agobios, pero supongo que ayuda bastante que esté metido en un montón de fregados:
  • Encargado de la biblioteca. Como en todo aterrizaje, cuesta acoplarse. Aunque a la adaptación ha ayudado -y de qué manera- que un grupo de alumnos de 1º de bachillerato, cuales ángeles de la guarda, me auxilian todos los recreos y demás (y ya explicaré con más detalle este aspecto).
  • Tutor de 4º. Quizá la faceta en la que me siento más culpable al no poder dedicarles más tiempo. Las citaciones con padres de momento se limitan a quienes me lo piden.
  • El 1º de bachillerato con 35 alumnos, que me requiere de una preparación exhaustiva y unas correcciones interminables.
  • La revista del instituto. Sobre todo ahora, que va a llegar el momento de ultimarla. Antes, ante la poca participación, la tarea ha sido la de proponer y coordinar algún proyecto.
  • Próximamente, un grupo de trabajo vinculado con las nuevas tecnologías. Martes por las tardes.
  • También próximamente, aprovechando que se está instalando un cañón de proyección en la biblioteca, la organización de un cine-fórum.
  • Y para rematar la faena, también estoy en el embolado del viaje de estudios. Al ser tutor de 4º y como tanto los cuartos y los bachilleratos son tan buenos, y visto que quien lo ha organizado es de mi total confianza, para Italia (Venecia, Florencia, Roma) en marzo nos iremos. Ayer, 1ª (y movida) reunión.
(Leer el listado como si no hubiera puntos, todo del tirón, para crear la adecuada sensación de vorágine adecuada, quedarse sin respiración con la enumeración que si no, de otra forma, no parece gran cosa)

martes, noviembre 24, 2009

173. 25 de noviembre, día contra la violencia de género

Por una vez y sin que sirva de precedente, ayudado por mi compañera A., que tiene mejor memoria y, sobre todo, se organiza mejor que yo, vamos a poder trabajar aspectos relativos a lo que sucede fuera de las aulas y que conectan (esperando que esto sí que sirva de precedente) con esa realidad intangible y fantasmagórica que rodea al instituto de secundaria y bachillerato y que se agazapa en forma de amenaza -amenaza contra la que no solemos poner demasiados remedios o herramientas para afrontarla convenientemente- una vez finalizan los estudios.

Mañana es el día contra la violencia de género y, ayudados por el espléndido material de Casals (Bambú Lector, en este caso), por medio de dos textos, un relato contenido y desgarrador de Benedetti ("Réquiem con tostadas") y un artículo de opinión de Clara Sánchez ("Maltratadores"), trataremos en clase este tema, con la esperanza de crear una conciencia que evite este tipo de asesinatos tan incrustados, por desgracia, en nuestra sociedad (no sé si incluso en nuestra idiosincrasia).

Me adelanto un día por si a alguien le sirve el material. En esta página (pincha aquí) está el pdf donde se incluyen los dos textos. También hay otros documentos para otras fechas (pero para eso pincha en "Bambú Lector", en el segundo párrafo).

Y ahora a seguir corrigiendo...

domingo, noviembre 22, 2009

172. Últimas lecturas juveniles

Os dejo unas reseñas de las últimas lecturas juveniles (o no, pero que se pueden leer en clase) que he leído, indicando para qué cursos creo que podrían adecuarse:
  • Amnesia. Fernando Lalana (Bruño). Trepidante acción:
El inicio es genial: una persona que se despierta y no recuerda nada, ni quién es, pero algo le dice que debe escapar de donde está. Ese inicio no cumple las expectativas en el transcurso posterior de la novela, pero igualmente la trama terrorista en el tren y sus posteriores consecuencias, consiguen enganchar. Incluye también momentos románticos. 3º ESO, 4º no muy exigente.
  • Noche de alacranes. Alfredo Gómez Cerdá (SM). Intimista y retrospectiva:
Muy bonita novela introspectiva que alterna el tiempo presente y el pasado (etapa represiva franquista), al rememorar Catalina (Delgadina), durante una noche de alacranes (en vela), fragmentos de su juventud en el pueblo y en el monte, cuando se unió a los guerrilleros para proteger a su amor, secuestrado. Para una clase sin mucho hábito a la lectura, a lo mejor les parece lento y aburrido, con poca acción, y no saben valorar el universo de emociones y sentimiento de los personajes de la historia. De las mejores novelas juveniles que he leído últimamente. 4º ESO, nivel medio-alto.
  • Tres monedas de un penique. Juana Aurora Mayoral (Bruño). El misterio de lo imposible:
Basada en un hecho real, esta novela narra las aventuras de dos jóvenes adolescentes (aprendices a policías como sus padres, coprotagonistas de la investigación) en torno al misterio que rodea la muerte de un hombre negro que parece haber surgido de la nada. Entretenida y ligera, algunos defectos son los de incurrir en una caracterización no muy diferenciada de los personajes (hay dos padres, dos madres, y dos chicos, y entre sí no se distinguen bien). Pero la intriga se mantiene hasta el final inesperado (aunque algo previsible). 1º ESO.
  • Pueblo fantasma. José María Latorre (Bruño). El terror de lo desconocido:
Latorre es un autor a seguir para la literatura juvenil porque sus tramas enganchan y el estilo a veces tiene un registro interesante. Esta novela consigue provocar tensión y momentos de auténtico miedo, con lo cual tiene que enganchar seguro a los chavales. 2º, 3º ESO.
  • El Hobbit. J.R.R Tolkien (Booket). Ficción y entretenimiento:
No había leído nada de Tolkien y ahora mi duda es si nuestros alumnos están preparados para disfrutar del aliento épico de un mundo propio, fabuloso, mítico, plagado de criaturas tales como hobbits, enanos, magos, dragones, trasgos, etc., que encima te preparan para la trilogía de El señor de los anillos. ¿4º ESO con nivel muy alto?
  • Intercambio con un inglés. Christine Nöstlinger (Espasa). Literatura infantil con moraleja:
Me esperaba más de la novela y me siguen quedando dudas de si resultaría acertado mandarla en 1º, 2º ESO. Quizá porque a pesar del mensaje de aceptación de los unos con los otros (sobre todo en lo que respecta al ambiente familiar), la manera de contarlo, demasiado coloquial, pecando quizá de su máxima virtud, la verosimilitud, hace que el libro se pueda hacer demasiado pesado para los niños. O no. Tal vez se identifiquen mejor.
  • Una sombra blanca. José María Latorre (Bruño). Aventuras y aprendizaje:
La novela, típicamente de aventuras, con un inicio muy similar a La isla del tesoro y varios puntos de giro inesperados que resultan bastante inverosímiles, resulta amena y entretenida, aunque peca de varios puntos débiles, como por ejemplo un final demasiado etéreo, vago o impreciso. 3º ESO.
  • Carreteras secundarias. Ignacio Martinez De Pisón (Anagrama). Pequeñas y auténticas historias:
'Carreteras secundarias' es una novela con un narrador adolescente que accede a la madurez de la mano de su padre, un hombre al que las circunstancias (y también su inconsciencia o su inadaptación a la vida de hombre de negocios) ha arrojado a las carreteras secundarias. Diversas pequeñas historias configuran esta pequeña pero entrañable relación padre e hijo. Si bien no es una novela diseñada para el lector juvenil, creo que se puede adaptar bastante bien a un 4º ESO.
  • En un nicho amueblado. Jesús Campos García (biblioteca Antonio Machado). El absurdo de la vida y de la muerte:
Una obrita de teatro breve con situaciones absurdas en torno a la muerte y a la vida, con personajes como el niño Pepito que resultan muy humorísticos. El teatro en clase suele funcionar y aunque el significado de lo que se dice puede que tengamos que aclararlo nosotros, la acción se entiende bastante bien. 3º, 4º ESO.
  • Efectos secundarios. Varios autores (Anaya). Poesía actual:
Esta antología poética cuenta con el atractivo de que está escrita por autores actuales, con temas más cercanos y atractivos y una retórica más próxima a ellos, en buena parte por la ausencia de la rima. La edición está muy cuidada y los textos, breves, se leen con rápidez, sin que eso suponga que sean de poca calidad. 3º, 4º ESO.

miércoles, noviembre 11, 2009

171. A vueltas con la escritura

El sábado pasado, Lu escribía una entrada titulada "Faltas y delitos ortográficos" y me animó a escribir esto que ahora leéis. Y es que antes de eso, en mi entrada número 169, que suscitó bastante polémica, había recibido dos comentarios anónimos bastantes curiosos (los penúltimos).

En uno, escrito enteramente en mayúsculas (equivalente a un grito en el registro oral), sin entrar a valorar el contenido, se exponía una reflexión en un único párrafo con una puntuación que dejaba bastante que desear y sin ningún tipo de acentuación (en clase suelo leer las redacciones de mis alumnos que no acentúan tal y como lo han escrito, para que ellos mismos se den cuenta de cómo suena).

Que se me entienda bien. No pretendo burlarme ni del comentario ni de la persona que lo escribió. Y es que acto seguido, otro anónimo escribía lo siguiente: "¡Un "HOYGAN"! Hace tiempo que no veía uno :-)". Me quedé perplejo: ¿un "hoygan"? ¿Cuálo?

Aún con el estupor a cuestas, recurrí al pan nuestro de cada día, Google, y va y me encuentro con que es un "neologismo nacido en Internet con el que algunos describen de forma paródica a los usuarios que, por descuido o por presumible bajo nivel cultural, escriben en los foros con multitud de faltas de ortografía. Además de los errores ortográficos y gramaticales, escriben a menudo para pedir cosas imposibles, para solicitar regalos que nadie les va a enviar o para que les presten algún tipo de ayuda" (wikipedia, otro "sancta sanctorum" actual).

Y veo imágenes como estas:


Existen estudios a estos fenómenos y todo y yo sin enterarme porque hasta ahora a lo sumo había visto vínculos apelando a una escritura correcta. ¿No creéis que se podría utilizar en clase para reflexionar sobre la importancia de escribir bien?

domingo, noviembre 08, 2009

170. Resolviendo y planteando dudas

La duda que resuelvo es cómo terminó el asunto de la lectura "perniciosa". De forma individual, mi compañera, que ya le había cambiado la lectura -"El cuarto de las ratas", de Gómez Cerdá- antes de la nota paterna, le comentó al alumno que ese cambio era excepcional y que no volvería a repetirse. Me parece una medida acertada. Un poco de flexibilidad puntual a cambio de que estos alumnos y padres que plantean problemas vean que las lecturas propuestas por el Departamento han de cumplirse. Que no comulgan con sus creencias o ideologías o culturas: no se lee si se llega a tal resolución, pero sabiendo que el tanto por ciento que corresponde a dicha lectura se pierde.

Lo malo es que, supongo, a la hora de seleccionar lecturas, seremos cuidadosos con lo que se escoge. Que si no haya diablos, que si no haya violencia, que si no haya drogas, que si no haya palabrotas, que si no haya conflictos, que si no haya narración ni literatura. Y así todos contentos.

En fin, dejaré de hiperbolizar, ya hablaremos de las próximas lecturas.

Y ahora planteo mi duda. No por esta cuestión, sino por mi curso, un tanto flojillo, donde las chicas (minoría) se aplican más que los chicos (mayoría). A la espera del examen la próxima semana de la primera lectura, "El clavo" ("y otras narraciones", Castalia Prima), de Pedro Antonio de Alarcón, y ya que entre que ha habido problemas con la distribución (acabo de enviarles un correo con los enlaces para que puedan leerlo on-line) y que mucho hábito de lectura no tienen, aún no he decidido qué segunda lectura mandarles.

Estoy entre "Noche de alacranes" (que me estoy leyendo), de Gómez Cerdá; "La bruja de abril", de Bradbury (del cual tengo referencias por parte de Antonio), "El maleficio de la espina", de Blanca Álvarez; y "Lo único que queda es el amor", de Fernández Paz. Quiero leer la de Bradbury (que me parece más para ellos) y Paz (para ellas), pero no sé si me dará tiempo y si debo de tirar por el camino de en medio (las otras dos obras). ¿Alguna sugerencia, que no tiene por qué ser estos libros?

jueves, octubre 29, 2009

169. Testigos de Jehová

Me gustaría conocer vuestra opinión sobre un tema de "incandescente" actualidad en nuestro centro por culpa de la religión (o de la secta o el fanatismo o la intransigencia fundamentalista, y siento ser tan poco parcial con el planteamiento de la situación):

A raíz de la lectura en 2º de la ESO, un grupo de alumnos, testigos de Jehová, han comunicado a sus profesores que no pueden leer El príncipe de la niebla porque sale el diablo y eso se ve que va contra su religión. Aunque mis compañeras trataron de capear la queja, alegando que no se trataba del diablo ni del demonio, sino de un personaje que encarnaba el mal, la presión de los padres ha llegado hasta el punto de que han escrito una nota para que le cambien la lectura a su hijo porque en la Biblia se alerta de los peligros del diablo.



A mí me quema la sangre, la verdad, y más cuando estamos en un sistema público y laico. Si por mí fuera -aunque habría que verme en la situación, claro, que lo último que quieres es buscarte problemas-, no transigiría y suspendería al alumno dicha lectura, nada de buscarle alternativas. Aquí no se trata de objetar, sino de cumplir con los requerimientos para aprobar la asignatura. La ley por lo visto ampara a estos alumnos, pero estamos llegando a un punto en el que vamos a poner en tela de juicio cualquier lectura si esta afecta mi percepción de lo que está bien y lo que está mal.

domingo, octubre 25, 2009

168. Sobre el máster que sustituye al CAP

Debería estar más informado al respecto, pero al margen de la obviedad de que este "Máster en formación del profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato" requiere de más tiempo y que parece estar rodeado de una trama que lo dota de más seriedad (aunque imagino que quedará reducido a burocracia sin más), y aunque creo que es una buena idea que haya una especialización para llegar a ser profesor, y que así te enseñen conceptos de pedagogía, psicología, te acerquen la realidad de tu asignatura en el aula y te hagan conocer los institutos durante un cierto tiempo (todo eso, por cierto, estaba ya en el curso de la Autónoma que realicé, el FIPS, y veo que el programa es más o menos igual, pincha aquí para ver las asignaturas que se imparten para nuestra especialidad), pocos datos invitan al optimismo. Por ejemplo, en Madrid, han ofrecido a los centros de secundaria que pidan acoger a esos futuros profesores para sus prácticas, advirtiendo que ya no se tratará de firmar y poco más como se debía de estar haciendo. Pero a cambio de nada. Ni siquiera los habituales puntos para los méritos. Por lo visto casi todos los institutos se han negado y supongo que o se encargan los profesores agregados a la universidad o se renegociará el asunto. No pinta demasiado bien este nuevo máster si el primer paso ya es un despropósito.

viernes, octubre 23, 2009

167. De nombres y de chorradas

CCP (reunión de jefes de departamento, las iniciales quién sabe de dónde vienen). Temas varios. El director comenta, fuera de los puntos del día, de forma casual y creo que en parte debido a que el martes por la tarde, después de la reunión con los padres, hablé con él y le dije que de momento no habíamos recibido nada para la revista, que se fomente la participación en dicha revista.

En vez de derivar eso hacia una implicación por parte de todos para animar o achuchar a los alumnos a que participen en la revista del centro, la jefa de las tontas (no voy a citar cuál es su departamento sino sus actos) salta con que si vamos a mantener el nombre de la revista (hemos puesto un concurso para renovar el logo porque el alumno que ganó el año pasado se ha ido del centro y era algo problemático y supongo que por ahí irían los tiros).
Porque por si no os habéis dado cuenta, tiene el mismo nombre que revista cultural de periódico de tirada nacional.
Y eso dio pie a una discusión en torno a esa chorrada. Se eligió el nombre en otro concurso, pero qué más da, el caso es discutir y polemizar. Luego, la misma cantinela de siempre de no contar con los ciclos (cuando la jefa del departamento, que es quien nos lo contó ayer, había dejado fotocopias a todos los tutores de ciclos, que se las han debido de pasar por el mismísimo para limpiárselo, de tanto que les interesa).

Aunque el remate vino después, a título personal. La jefa de las tontas va y le dice que los profesores que escribimos en la revista somos unos pedantes; que estamos para dar clases, no para otras cosas. Se lo dice a alguien que había escrito el año pasado, a un departamento que en todos los números ha participado de alguna manera.

Como dijo otra compañera, que le falta un año para jubilarse, "sólo por educación no te mando a la mierda"...

jueves, octubre 15, 2009

166. Libros de texto

Eduideas, haciendo honor a su nick, en los comentarios de mi penúltima entrada, hablaba de que sería útil ver qué tipo de libros de texto se utilizan y me dio la idea de reflexionar sobre ello. Ya hablé en ese post de mi descubrimiento de la editorial Casals, que conjugan suficiente teoría (y rigor) y ejercicios (muchos), sobre todo volcados en los comentarios de texto, uno de los elementos clave de nuestra asignatura (nuestros alumnos pueden terminar sus estudios sin saber analizar una palabra o una oración, pero no sin entender un texto).

En contraste, los libros que empleamos en el instituto, los de Akal, sobre todo en 1º ESO y 1º Bachillerato, son horrorosos. El de 1º ESO porque salpica unas gotas de teoría (dos o tres páginas cada tema) con absurdos ejercicios que no sirven para nada, por no hablar de que los textos iniciales son una nulidad. El de 1º de Bachillerato peca de excesiva información, se aleja en ocasiones del temario y además se muestra ajeno al examen de Selectividad, que debería ser el eje vertebrador (apenas hay rastro de los comentarios de texto).

Aunque ya me pillan más lejanos, recuerdo que los McGraw Hill no estaban mal, pero tampoco me terminaban de convencer porque eran un poco discontinuos y no sé qué tal se habrán adaptado a los últimos cambios educativos. Y habré utilizado alguno más, pero ya no los recuerdo...

Por otra parte, para la asignatura de Recuperación de Lengua, he empleado varios manuales a lo largo de estos años (Bruño, Santillana, otro naranja de cuyo nombre no logro acordarme...) y ninguno me ha convencido en exceso. Aquí debería haber algunas indicaciones de teoría y mucho ejercicio práctico, así como muchos textos para comprensión lectora.

¿Vosotros qué libros utilizáis o habéis utilizado o cuáles son vuestros favoritos (y, como en los exámenes, por qué)? ¿Y para el Refuerzo/Recuperación?

lunes, octubre 12, 2009

165. El diario rojo de Carlota


Acabo de terminar esta novela que trata sobre muchos aspectos de la sexualidad (entre ellos, obviamente, el sexo) porque había oído hablar de ella, sabía de su tema, pero no cómo estaba tratado y si se podía mandar en clase. Supongo que si los padres preguntan o leen el libro y se encuentran con un orgasmo, por ejemplo, pueden enfadarse con el profesor que lo ha mandado. Y poder podría, pero creo que es un libro tan didáctico (de hecho, como obra narrativa adolece de mayor trama, la historia Carlota-Flanagan queda casi como un pretexto) que incluso se debería realizar como un trabajo conjunto entre las asignaturas de Lengua y Ciencias Naturales.

He pedido a mis compañeras de departamento que me despejen una duda: ¿para 3º, o para 4º? (Y bueno, a ver qué les parece a ellas, si puede ser un libro que enganche a la lectura, si lo verán demasiado didáctico -hay partes explicativas que, pese a la apariencia de diálogos casuales, parecen sacadas de manual-, si más para chicas que para chicos, no sé...).

Tal vez nuestros alumnos no sepan ver esa mano de la autora detrás que dirige su intención explicativa, sino que se dejen llevar y aprendan de forma natural, sin más, sin taparse los oídos (o los ojos) como parece que hacen cuando alguien les da una charla y ellos ponen el modo automático de "yo ya me lo sé todo".

¿Alguien ha leído la obra?

viernes, octubre 02, 2009

164. Un recurso y cuatro "palabrotas"

Dejando un poco de lado la biblioteca y los disgustos que me está dando el Abies (el programa de gestión de bibliotecas de los centros), quería centrarme en un recurso que estoy empleando y que me está ayudando mucho en la tarea de "domesticar" el tocho del libro de texto que tenemos, el de Akal, totalmente inadecuado de cara a la Selectividad y con un temario, presupongo, que no ha variado desde quién sabe cuándo (aunque no sabría decidir si es peor el de 1º de la ESO). Aparte de los esquemas que he ido realizando, me sirve de gran ayuda contrastar el temario con otro libro de textos, de Casals. Y precisamente de esta editorial quería reseñar su página web: ecasals.net:

Desde ver los libros del alumno de cada curso, pasando por actividades y terminando por recursos TIC como Webquests para la Secundaria, me ha parecido que esta editorial ha realizado un esfuerzo importantísimo de cara a adecuarse a los nuevos tiempos, además de estar enseguida preparados para los nuevos requisitos para la Selectividad, por ejemplo. Por no hablar de que en buena parte están orientados al Comentario de Textos, para mí fundamental.

Por otra parte, las cuatro "palabrotas" me fueron escritas en la pizarra por una de las primerinas, que se había leído ya Un cocodrilo bajo mi cama (de Mariasun Landa, SM). "Te las voy a escribir porque no puedo decirlas". Y cogió la tiza y las anotó: coño, cabrón, sexual, orgasmo. Me hizo mucha gracia con qué sentido del humor me lo comentó (o lo escribió) y le dije que por favor no me denunciara ( bueno, me chivé de que había sido mi compañera la que había propuesto la lectura, que las denuncias a ella).

(La lectura, por cierto, totalmente recomendable, por sencilla, dinámica y tierna, aunque habrá que explicarles el plano metafórico para explicar que el significado del cocodrilo tiene que ver con la soledad en la sociedad actual)

jueves, septiembre 24, 2009

163. Plan de fomento de la lectura

O más bien, no plan de fomento de la lectura. Eso ha venido a decir el inspector sobre nuestro centro. El director se ha puesto un poco nervioso y aún no sabe bien qué hacer, porque nombrar coordinadora de dicho plan a nuestra compañera de departamento no es la solución. Creo que mucha gente todavía se piensa que eso de leer sólo incumbe al departamento de Lengua; como mucho, a la Biblioteca (vaya, los tiros me apuntan, ¡glups!). Y ese plan debe ir dirigido a un esfuerzo de TODOS los departamentos para recomendar lecturas y tenerlas en cuenta. ¿Cómo es en vuestro centro o cómo lo veis vosotros?

En esa línea, en este centro nos valemos de las MAE (Medidas de Atención Educativas) para leer. Pero se trata más bien de un impulso descabezado. El año pasado fue totalmente experimental, sin demasiada previsión. Este año, ya con la experiencia del curso anterior, hemos acotado un poco el tema: he hecho una selección de títulos disponibles en biblioteca y un pedido a la editorial Vicens Vives, con títulos muy interesantes, sobre todo porque vienen acompañados de actividades al final (muy útiles para los profesores que poca idea tienen de qué va esto de hacer leer). Ya iré contando qué tal, aunque lo importante es luego valorar cómo ha ido en una memoria o algo así... De momento el pedido está hecho.

(Y de momento también, no ha llegado; y no he sabido catalogar mi primera novela -pero creo que sabré ponerle remedio-; y puede que me haya cargado la impresora; y tengo todavía una pila de libros por colocar...)

jueves, septiembre 17, 2009

162. Y empezamos...

No puedo quejarme de horario. Ni de mis de momento 36 alumnos en Primero de Bachillerato. Ni de mi tutoría, aunque me va a tocar pelearme con ellos bastante. Ni del Primero de la ESO (los primeros días parecen tan callados). Y tampoco puedo quejarme de la Biblioteca: me habéis dado ánimos e ideas, tengo proyectos (demasiados para todavía no estar seguro ni de saber etiquetar y clasificar o ser válido para todo el trasiego; con algunos parece que empiece la casa por el tejado, como promover la instalación de un cañón de proyección) y en el fondo me gusta la idea de animar a la lectura (o intentarlo).

Pero sobre todo no puedo quejarme de nada porque... ¡me falta tiempo!




(Tiempo que necesitaría, por ejemplo, para valorar la noticia de que ahora seremos "autoridad pública")

jueves, septiembre 10, 2009

161. S. O. S. (Socorro, Oh, Socorro)

El inicio de curso va jalonándose de varios peldaños hasta el primer día de clase. Septiembre, al menos para los que no son jefes de estudio (y para los que no se enfrentan a nuevo centro), supone primero los exámenes de recuperación, las evaluaciones, la entrega de notas, los rescoldos del curso pasado, vaya. Después, el primer claustro del año, para que te cuenten las novedades del nuevo curso. Y luego, reunión de departamento para elegir los grupos. Posteriormente, vendrá el horario. Y por último, el inicio de curso propiamente dicho (me he saltado varios pasos intermedios).

De la elección no puedo quejarme. He podido elegir un primero de Bachillerato, que en su mayoría proceden de mi tutoría de 4º del año pasado. Ahí bien, que para algo me he estado preparando en verano el libro de texto (un truño, el de Akal, a ver cómo lo domestico...). Lo malo es que va cargadito, más de 35 alumnos.

El SOS tampoco viene por la tutoría de 4º que de nuevo tendré. Ni por el 1º y la Recuperación de 1º, claro. Viene por un ingrediente nuevo, inesperado, que me hacía ir a 17 horas en vez de a 18 como de costumbre: ¡heredo la biblioteca!

No tengo ni idea. El programa de gestión de la biblioteca, el Abbies, lo utilicé tan solo de pasada mi primer año. Encima mi predecesor digamos que no tenía muy cuidada la instalación (mis primeros pasos están siendo los de acondicionamiento y limpieza; he pedido que arreglen persianas que no se pueden subir y fluorescentes que no se encienden, por ejemplo). Mi objetivo es abrirla más, dinamizarla, atraer al alumnado allí. Y aprender el manejo tan simple como el de préstamo y clasificación de nuevos libros.


¿Alguna ayuda, sugerencia?

lunes, septiembre 07, 2009

160. Informe TALIS. Reflexiones en torno a la educación

El Informe TALIS, Estudio Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje (TALIS, siglas del inglés Teaching and Learning International Survey) de la OCDE, se centra en la primera etapa de la educación secundaria y aporta información sobre el entorno de enseñanza y aprendizaje en centros de 23 países.

He leído un poco por encima el informe (seré sincero: he leído los pequeños resúmenes de los márgenes) y he extraído estas ideas básicas:
  1. Más de uno decada tres profesores trabaja en un centro que, en opinión de su director, sufre la falta de profesores cualificados (habría que ver lo cualificados que están los directores...).
  2. La ausencia de equipamiento adecuado y de apoyo educativo son otros obstáculos que dificultan una enseñanza eficaz (que entren a mi instituto...).
  3. A esto se suman, en algunos países, aspectos negativos del comportamiento de los profesores, tales como absentismo o falta de preparación pedagógica (además de que hay mucho *** (insulto) *** suelto y les gusta ejercer su cuota de poder suspendiendo o aprobando sin ningún criterio objetivo, quién no ha conocido casos).
  4. Uno de cada cuatro profesores comunica perder al menos un 30 % de su tiempo lectivo por el comportamiento perturbador de los estudiantes o por tareas administrativas (esto lleva a la conslusión de que "los propios profesores a menudo no se consideran suficientemente preparados para enfrentarse a los desafíos que se les plantean". No saber cómo hacer callar no significa no estar suficientemente preparado para esos desafíos, pero bueno).
  5. Sobre los cursos de cualificación, (vamos ahora con los puntos medianamente positivos, o las recomendaciones) comenta que los profesores les "dedican cantidades considerables de tiempo y dinero". Una correcta provisión de oferta y apoyo a las necesidades de formación y desarrollo debería ser una prioridad en muchos países (aquí nos cargamos los centros de atención al profesor y tan ricamente).
  6. Se habla de la evaluación a los profesores. Si se produce "el retorno de información sobre su trabajo ofrece una indicación adicional de su disposición a progresar en su profesión" (¿Un control externo sobre nuestro trabajo? ¿Nos quitaríamos de encima a muchos indeseables y reconocerían a los que se esfuerzan y tratan de estar al día pedagógicamente? ¿O nos exigirían aprobados como única medida para controlar el mal índice de no titulados?).
En resumen, las estrechas asociaciones entre factores tales como un entorno positivo en el centro (la pública en España tendiendo a quedar como guetos para atender a la inmigración, mientras que los concertados eligen su alumnado), las ideas acerca de la enseñanza (¿qué ideas? ¿Las que deberían llegar uniformemente desde nuestras leyes educativas?), la cooperación entre profesores ('sálvese quien pueda', dijo uno y todos le siguieron), la satisfacción laboral de los profesores, el desarrollo profesional y la adopción de una serie de técnicas educativas son indicaciones adicionales de que las políticas públicas pueden configurar eficazmente las condiciones para una enseñanza eficaz.

¿Hace, o no hace falta una profunda reflexión sobre el sistema educativo en España? (pincha en la imagen para encontrar a España si no ves la barra anaranjada)

miércoles, septiembre 02, 2009

159. "No te echaré de menos en septiembre"

Aunque más bien habría que rectificar la frase de Los Piratas y decir: "No te echaré de menos, septiembre", jeje. El caso es que tan puntuales como el 1 de septiembre, despertador a las siete menos cuarto y exámenes a las 8:30. O lo que es lo mismo, la vuelta la cruda realidad. Pero tranquilos, no voy a quejarme.

Más bien voy a poner en claro lo que había quedado pendiente a finales del curso pasado:
  1. ¿Sigo, o no en el mismo instituto?
  2. ¿Qué pasa con la renovación del equipo directivo?
Para lo primero, al final seguiré un año más, y con este van tres. Pese a que al principio sobraban dos plazas en el departamento y que concursé sin incluir el instituto en la petición de centros (por eso y porque encima estaba la posibilidad de que al último le tocara dar mañana y tarde), al final el director habló conmigo y congelaron la plaza, de modo que en septiembre han podido reclamarme, así que muy contento.

La historia es un poco más complicada, pero para qué aburriros. Sólo diré que el punto 1 se corresponde con el punto 2, y es que para que haya podido quedarme en parte se ha debido a que un compañero del departamento, también en expectativa, al final ha pasado a ser jefe de estudios. Y ha pasado a serlo de la forma peor posible: sibilina, silenciosamente, como si el secretismo fuera razón de estado y el compañerismo brillara por su ausencia (al parecer, nuestro compañero sabía de su nombramiento desde mayo y por tanto nos podría haberlo comentado para la petición de plazas).

Muchos cambios nominales en la jefatura, pero pocos en la práctica. Parece indicar que seguiremos con mucha incompetencia (por ejemplo, para dar los horarios de las evaluaciones de septiembre, necesitaron toda la mañana) y mano blanda. Pero como no me he querido quedar por ellos, poco importa.

Como parece importar poco aquello de estudiar en verano. Si he aprobado a un par es más bien porque he querido aprobarlos, no porque nadie haya hecho el esfuerzo de acceder a los mínimos minimísimos del examen de septiembre.

sábado, agosto 29, 2009

158. Piezas de ocio (VI). Libros (y III)

He dejado para el final a mis dos grandes referencias hoy por hoy: uno por esos argumentos tan peculiares y adictivos; otro por su particular construcción narrativa a base de frecuentes digresiones.

La última novela de Auster que he leído es Brooklyn Follies, en la que el narrador y protagonista principal, Nathan Glass, es el típico personaje austeriano salido de una enfermedad terminal que redescubre algo, en este caso las ganas por comenzar a vivir.

Me costaría tener que elegir alguna de sus novelas. Un cierto parecido estructural -en la que suele darse una situación inesperada que agita la decadencia del personaje principal y lo obliga a cambiar su trayectoria, deparándole un sinfín de peripecias que lo modifican por completo- y temático -azar, soledad, identidad, enigma, el relato dentro del relato-, así como la recurrente presencia de Nueva York, hacen que todas ellan respondan a un similar universo narrativo en el que se mezclan a partes iguales realidad y ficción.

Me inicié en él con El libro de las ilusiones, al que siguieron Tombuctú, La invención de la soledad (una especie de autobiografía), La música del azar, La noche del oráculo, Un hombre en la oscuridad (la última publicada), Viajes por el scriptorium y, próximamente, El palacio de la luna.

Aún me quedan unos cuantos títulos por leer, afortunadamente, aunque me voy a parar un poco más con La Trilogía de Nueva York quizá por aquello de que puede ser una buena toma de contacto por su brevedad para quienes aún no han leído nada de él, ya que condensa lo mejor de su estilo en las tres prodigiosas novelas cortas que lo componen: Ciudad de cristal, Fantasmas, La habitación cerrada. Suele ocurrir con este autor que o se le adora o se le acaba aborreciendo y por si resultas uno de estos últimos, así te ahorras cientos de páginas.

El primer relato (Ciudad de cristal), comienza con una llamada de teléfono al escritor de novelas de misterio Quinn (firmadas con el seudónimo William Wilson, como el personaje de Poe) de alguien que pregunta por el detective Paul Auster. No sigo. Si el inicio es sorprendente, lo que resta no le va a la zaga.

En el segundo relato (Fantasmas), alguien encarga un caso a un detective. Ese alguien es anónimo y se lo encarga a un detective también anónimo. Y el caso consiste en seguir los pasos de un tercer hombre también anónimo, cuya única actividad parece ser escribir un manuscrito frente a una ventana. Ninguno tiene nombre, sólo "color". Uno es Azul, otro Negro y otro es Blanco.

El tercer relato (La habitación cerrada) empieza con dos viejos amigos escritores, uno de los cuales ha desaparecido dejando atrás mujer e hijo. Un detective lo ha buscado inútilmente. Y el amigo protagonista recibe el encargo de ocuparse de la posible publicación de los manuscritos de su viejo amigo, así como de su mujer y de su hijo.

Javier Marías es otro autor que suele concitar afinidades y repulsas (buscando sobre él me he encontrado este demoledor trabajo titulado "Javier Marías, una estafa editorial") por partes iguales, aunque predominan los que piensan en la maestría de su narrativa, situándolo como uno de los referentes de su generación. No puede ser menos si hablamos de obras tan interesantes como Todas las almas, Mañana en la batalla piensa en mí, El hombre sentimental, Negra espalda del tiempo o Corazón tan blanco, por no hablar de sus libros de relatos (Cuando fui mortal, Mientras ellas duermen) y sus artículos (Literatura y fantasma).

Tal vez no resulta muy atractivo para los que acostumbran a seguir una historia sin más, ya que en su estilo característico no sólo importa la historia que se cuenta sino también cómo se cuenta, realzando el discurso: se trata la suya de una novela reflexiva, con multitud de digresiones y reflexiones, tanto o más importantes que la anécdota central que vertebra el texto.

Como Auster, su novela repite una serie de premisas: un narrador en primera persona reflexiona sobre su pasado (la disposición de sus novelas depende muchas veces de las azarosas conexiones que se producen en la memoria del narrador, quien no cesa de encontrar paralelismos y asociaciones entre unos hechos y otros); temas repetidos como el poder de las palabras, el pasado como elemento turbador del presente, el misterio que rodea a lo cotidiano, la mezcla entre lo real y lo ficticio...

Y me dejo para el final la culminación de su narrativa: Tu rostro mañana, compuesto de tres volúmenes: Fiebre y lanza, Baile y sueño y Veneno y sombra y adiós (pendiente para este verano). Durante 1600 páginas se desarrolla el siguiente argumento:

Jaime (o Jacobo o Jacques) Deza, personaje de Todas las almas, acaba de separarse de su mujer y para no estorbarla en el proceso de acostumbrarse a la decisión que ha tomado, se marcha a vivir a Inglaterra, donde ya había estado un par de años dando clases. De aquel tiempo sólo queda el profesor retirado Peter Wheeler, que le pondrá en contacto con un personaje inquietante, Bertram Tupra, al mando de una organización secreta del MI5. Y es que Jacobo tiene la capacidad de ver en el interior de las personas, de captar, a través de sus palabras, de sus gestos, de sus comportamientos, cómo será su “rostro mañana”. Aparte de esta trama principal, hay algo más, un tributo de Javier Marías a la realidad. Wheeler, y Juan Deza (el padre de Jacobo) son, en realidad, Sir Peter Russell y el padre del autor, Julián Marías. De ambos toma prestadas sus memorias y lo utiliza para reflexionar.

La primera parte empieza así: «No debería uno contar nunca nada, ni dar datos, ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra ni cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido». En la segunda: «Ojalá nunca nadie nos pidiera nada, ni casi nos preguntara, ningún consejo ni favor ni préstamo, ni el de la atención siquiera ... Ojalá nadie se nos acercara a decirnos "Por favor", u "Oye, ¿tú sabes?", "Oye, ¿tú podrías decirme?", "Oye, es que quiero pedirte: una recomendación, un dato, un parecer, una mano, dinero, una intercesión, o consuelo, una gracia, que me guardes este secreto o que cambies por mí y seas otro, o que por mí traiciones y mientas o calles y así me salves".» Y no copio como empieza la tercera porque aún no la he comenzado, pero seguro que es igualmente fascinante.

jueves, agosto 20, 2009

157. Piezas de ocio (V). Libros (II)

Mi gran descubrimiento literario del año sin duda se trata de la novela de Melania G. Mazzucco, Un día perfecto.

¿Qué tiene esta novela? Aparte de una estructura muy interesante basada en que se nos avanza una situación (Roma, una noche de mayo. La policía está a punto de irrumpir en un apartamento: se han escuchado disparos. Quizá sea una falsa alarma, o se acabe de consumar un crimen atroz) y, a continuación, se nos presenta un largo flashback de 24 horas en las que se nos presenta el día perfecto para una serie de personajes cuyas existencias quedan retratadas a la perfección. Cada capítulo es una hora y en cada una de ellas nos vemos atrapados en una atmósfera agobiante y tensa.

Desfilan temas como el maltrato a la mujer, la rebeldía de la adolescencia, el mundo marginal de los okupas, la política, el sentimiento de opresión del ser humano...; personajes como Emma, acechada por su marido, Antonio; sus hijos, la adolescente y brillante Valentina y el pequeño y desvalido Kevin; su compañera de cole Camilla, hija pequeña de la aburrida Maja y del senador Elio, padre a su vez de Zero, un joven okupa; Sasha, profesor, que espera la llegada de su amante...

Otra novela muy recomendable es Chesil Beach, de Ian McEwan, una pequeña obra de arte de apenas 200 páginas, que básicamente consiste en la noche de bodas entre Edward y Florence, aunque da tiempo a que se nos esboce una época (años 60) y un ambiente (la Inglaterra aún victoriana y puritana) en los que el sexo sigue siendo un tabú.

La sensibilidad y la sencillez contradicen lo que aparenta ser una obra menor de este escritor tan interesante.

Pasemos al francés Michel Houellebecq. Aunque sus novelas son similares en cuanto al tono agrio y pesimista que nos dibuja un París en decadencia, como el propio ser humano, donde el amor es la única salida, aunque casi siempre abocada al fracaso, destaco Plataforma, quizá por ese tono implacable, unido a una irónica visión de la hipócrita sociedad de consumo (representada en el sector turístico).

En una línea similar en cuanto a pesimismo o ambiente sofocado, pero volcado en el relato corto, cortante, conciso, afilado, Kjell Askildsen (Los perros de Tesalónica, Últimas notas de Thomas F. para la humanidad) nos demuestra con sobriedad y parquedad cómo retratar el alma humana. Leerlo proporciona un regusto amargo, algo así como un sorbo de azufre.


Y para acabar con algo más de optimismo, Almudena Grandes con su Atlas de geografía humana, que me acompañó en mis años universitarios en los trayectos del autobús. Las andanzas de sus cuatro protagonistas femeninas me resultaron tan cercanas que me apenó que llegara el punto final, síntoma de que te está gustando lo que lees.

Para la próxima (y última, tranquilos) entrega, parada en Paul Auster y Javier Marías.

lunes, agosto 10, 2009

156. Piezas de ocio (IV). Libros

Turno para los libros, un repaso a las lecturas que más me han gustado. Para ello, empezaré por la última, si consideramos una trilogía como un solo libro. Estoy hablando de la Trilogía de El Cairo, de Naguib Mahfuz, que consta de Entre palacios, Palacio del deseo y La azucarera, que abarcan un periodo de tiempo que va desde 1917 a 1944.



Se nos cuenta la historia de la familia Abd el-Gawwad, aunque tan importante como el devenir de sus integrantes se trata de disfrutar de las preciosas y detallistas descripciones de El Cairo, de su ambiente, de los pensamientos y sentimientos de sus personajes. A falta de completar la lectura del último volumen, tal vez la sensación de melancolía al ver los efectos del paso del tiempo enturbian un tanto ese retrato costumbrista de los barrios que aparecen. Conocemos aspectos de la cultura árabe, muchos positivos, algunos negativos como la intolerancia, el machismo y el fanatismo, encarnados en el padre, Ahmed (a quien se comprende mejor viendo la educación que él considera apropiada y cómo se le valora desde dentro y fuera de la familia) y también por parte de su sumisa y sometida esposa, Amina, quien sin embargo es la primera en defender su situación.

Grandes diferencias separan a los hijos de las hijas. Mientras que Aisha y Jadiga ven como única salida el matrimonio, Yasin, Fahmi y Kamal tienen la opción de los estudios. Este último, el más pequeño, representa la mirada pura e ingenua del niño y se echa en falta este encantador punto de vista en la segunda parte, pues ya cuenta con dieciesiete años y aunque se erige como protagonista de esta novela y sufrimos con él por su intenso e idealista enamoramiento hacia Aida, no es lo mismo.

Otra novela muy recomendable es El abrecartas, de Vicente Molina Foix. Novela construida a base de fragmentos, ya que así se pueden considerar las cartas que varios personajes se van cruzando a lo largo de un amplio periodo que empieza en 1926 con un entrañable amigo de la infancia de Federico García Lorca y termina en 1999, con un correo electrónico.

Por el tema (la Guerra Civil y la Posguerra) y un poco por el tono, me ha recordado a Los Girasoles Ciegos, de Méndez, aunque en El abrecartas el curso narrativo llega casi hasta nuestros días. Casi sin darnos cuenta, los lectores de esta novela somos en realidad unos curiosos e impertinentes lectores que, a través de un abrecartas, vamos repasando nuestra historia y conociendo interesantísimas anécdotas (¿todas reales? Sería interesantísimo una novela explicando el proceso creativo de la obra, al estilo de Javier Marías) tanto de personajes públicos (el citado Lorca, Aleixandre, Miguel Hernández, Teresa León...) como de entes de ficción, que establecen entre ellos una serie de relaciones epistolares de muy diverso tipo.

Un clásico de la literatura contemporánea, Conversación en la catedral, cautiva tal vez más por su engranaje estructural que por la historia de por sí (al menos al principio). Una simple conversación en el bar La Catedral entre dos viejos conocidos, Santiago Zavalita y el negro Ambrosio, da lugar a una reconstrucción a modo de puzzle con piezas en principio inconexas que dificultan mucho la lectura hasta que te das cuenta de que se superponen conversaciones de otros tiempos. Si bien el presente de la conversación con la que se abre la novela es el referente temporal, no hay diferencia alguna en los diferentes pasajes de años anteriores con otros personajes como don Fermín, Amalia, Hortensia, don Cayo... La emotividad y el pesimismo respecto a Perú se infiltran en cada página del magistal Vargas Llosa.

Por último, para acabar con las últimas lecturas (proseguiré con otras no tan recientes en próximas entradas), me queda hablar de Dientes de leche, de Ignacio Martínez de Pisón, que comparte rasgos con la trilogía de El Cairo porque también se nos narra la historia de una familia (en este caso la de los Cameroni); y con la de El abrecartas, ya que se sigue el devenir de la realidad española desde la Guerra Civil (aunque se queda en los años 80). Esta novela que se aposenta en un engranaje con apariencia decimonónica (es un relato lineal que abarca varias generaciones) esconde una gran habilidad para la emoción y la sensibilidad. Además, esa apariencia de sencillez narrativa no es tal, pues el procedimiento de avanzar un hecho y luego retomar el hilo durante todo el capítulo hasta llegar a lo planteado al principio me ha recordado la novela Cien años de soledad.

sábado, agosto 01, 2009

155. Piezas de ocio (III). Música

Si bien mis gustos musicales a lo mejor están un poco desfasados, el hecho de compartirlos puede suponer alguna recomendación por vuestra parte, puesto que así es como me ha llegado la mayoría de mis descubrimientos. Como no escucho la radio (no hay alternativas musicales: o escuchas los "40 criminales", como lo llama Quique González o escuchas otras de calado similar, con la misma música de usar y tirar que ocupa tus oídos dos, tres minutos, y luego se olvida, si es que no te cansa en el mismo momento de escucharla), me es difícil acceder a novedades.

Hecha esta introducción, a la que añado la segunda parte aclarando que voy a enlazar los grupos o cantantes que me gustan con sus páginas My Space musica, donde se pueden escuchar varios temas del grupo o cantante en cuestión, voy desgranando mis preferencias:

Empezamos por la música en español, por el antes mencionado Quique González (de él no puedo enlazarlo al Myspace porque no tiene o no lo he encontrado; adjunto su página web, un poco desfasada, por cierto). Sensibilidad en las letras, rock, espíritu libre (demasiado; lo último que sé de él es que ha vuelto a romper con su discográfica, esperemos que no haya que esperar mucho un nuevo disco). El número uno.

En la línea de los cantautores que bordea Quique (sin que tenga nada que ver, que conste), nos encontramos con las alternativas Lantana, con unas letras muy bonitas y una voz no menos bonita, como demuestra en canciones como Imaginarte (que salía en Azuloscurocasinegro, pincha para oírla) o en su disco homónimo, Lantana; y la más conocida Vega, ex triunfita sin asomo del cutre-sensacionalista-enlatado espíritu OT, que tras un decepcionante segundo disco ha vuelto a la senda del buen gusto con un interesante Metamorfosis, más rítmico que nunca pero sin abandonar esa sensibilidad y su preciosa voz grave. Por último, un grupo ya desaparecido, pero que nos ha dejado unos cuantos éxitos (Mi matadero clandestino, Años 80, El equilibrio es imposible...): Los Piratas.

Pero la verdad es que soy más de música en inglés, a poder ser guitarreros y melódicos, condiciones que cumplen (de sobra) los contundentes Muse, con la voz de Bellamy capaz de desgarrarse y emocionarte; los irreverentes The Strokes; Snow Patrol y "hits" como Chasing cars; los más poperos The Killers, capaces de varios himnos hipnóticos; Rilo Kiley, con la sugerente voz de Jenny Lewis, estos más alternativos e inclasificables; como solista, Kelly Clarkson, a lo mejor un producto más prefabricado, pero con voz y sonido pegadizo y poderoso; y como parece que los grupos americanos copan la lista, añadamos a Amy Macdonald, un descubrimiento del año pasado que al parecer está sonando mucho ahora en España. Me gusta bastante el último disco de unos clásicos, Oasis, Dig out your soul. Y un escalón por debajo, Franz Ferdinand, Jet, Arctic Monkeys también tienen canciones que enganchan.

¿Me hacéis alguna recomendación musical?

lunes, julio 27, 2009

154. Piezas de ocio (II). Series de televisión

Existe una paradoja muy comentada en Estados Unidos: mientras que el cine cada vez es de peor calidad, expuesto a los adelantos de la técnica en forma de efectos especiales que copan el interés y el protagonismo de los films en detrimento del guión o del desarrollo de los personajes, en las series de televisión ocurre exactamente lo contrario, la riqueza creativa ha ido subiendo de forma exponencial.

Ya he hablado antes de Lost, así que, dejando al margen series que no he visto (como Los Soprano o Six feet under -A dos metros bajo tierra-, pendiente por ver próximamente), me referiré a las que he visto:

Dexter, basada en la novela El Oscuro Pasajero de Jeff Lindsay, es un forense especializado en sangre en el Departamento de Policía de Miami, tiene novia, una hermana y, en general, una vida respetable. Pero, por otra parte, tiene un lado oscuro: su incontenible naturaleza psicópata, algo que sólo su padre adoptivo, Harry Morgan, supo ver y adiestrar para canalizar ese instinto, creando en Dexter el llamado código de Harry: sólo da rienda suelta, a través de un escalofriante ritual, a su ansia de matar ocupándose de criminales (que él detecta) escapados de la justicia.


No sólo es lo novedoso de la trama, sino que el ritmo y la dosificiación de la intriga son tremendos y no ha bajado el nivel apenas en las tres temporadas emitidas. Aparte de un elenco de personajes muy consistentes (la hermana policía, Debra, obsesionada en estar a la altura de su padre; la novia, Rita, madre de dos niños pequeños; el padre, Harry, a través de flashbacks o en forma de conciencia; la teniente Maria LaGuerta, el comisario Angel Batista...), la serie te plantea un dilema ético cuando te pones a favor del carismático Dexter, una persona incapaz de poseer sentimientos humanos y que pese a ello intenta integrarse, ya que deseas que siempre tenga éxito en sus trabajitos y que no lo pille nadie. Es decir, te pones de parte del asesino en serie. (Importante: ver en v.o. subtitulada, el doblaje es más asesino que el propio Dexter)

Californication es una serie que mezcla el drama y la comedia con sus buenas dosis picantes, aunque lo realmente importante es el carisma del protagonista, Hank Moody, interpretado de forma magistral por David Duchovny (Expediente X). Hank es un afamado novelista que ha perdido la inspiración coincidiendo con la separación de su pareja, Karen, a quien quiere recuperar pese a todo, y la mudanza a Los Ángeles, ciudad en la que se entrega a los placeres del sexo y al coqueteo con las drogas a pesar de que su hija Becca, a la cual adora y que demuestra una personalidad sorprendente, está de por medio en muchas ocasiones.

Una mezcla de egoísmo, inmadurez, encanto y mala leche se conjugan en Hank, cuyas contestaciones y salidas son antológicas. Otros personajes completan un universo particular y estrafalario: el editor calvo y amigo de Hank, Charlie Runkle; su esposa Marcy, adicta a la coca; o la hija del prometido de la ex novia de Hank, Mia, una inteligente y rebelde que trae de cabeza a Hank. Las dos temporadas han mantenido un gran nivel de guión.

The big bang theory es una comedia de apenas 20 minutos y sus protagonistas son unos unos "geeks" (personas fascinada por la tecnología y la informática; vamos, como unos frikis, pero en inteligentes), Sheldon y Leonard, a los que se les unen otros dos amigos físicos, Howard y Raj, que alternan con Penny, la joven y guapa vecina de los dos primeros y que supone un notable contraste entre ellos. El personaje de Sheldon es hilarante y sólo por él merece la pena verse.



Por último, True Blood (Sangre fresca) está basada en las novelas de Charlaine Harris, donde la protagonista, Sookie Stackhouse (interpretada por Anna Paquin), tiene poderes telepáticos: es capaz de leer las mentes de quienes le rodean, salvo una, la del vampiro Bill, que desea integrarse en Bon Temps, un pueblo de Luisiana (los vampiros han "salido del armario" gracias a la creación japonesa de sangre sintética).

Si eres capaz de meterte en la trama y darle verosimilitud a esta fantasía, el entretenimiento está asegurado gracias a los dos protagonistas principales, a la inquietante e imprevisible atmósfera creada, a los secundarios (Sam, Lafayette, Jason, la insoportable Tara y una serie de vampiros menos pacíficos que Bill) y a una subtrama de camareras asesinadas que se entrelaza con todo lo anterior.

jueves, julio 23, 2009

153. Piezas de ocio (I). Lost


Empezaré con las entradas programadas hablando de mi serie favorita y yo creo que la mejor de todos los tiempos: Lost (aquí en España titulada Perdidos). Para alguien que no haya visto nunca esta serie, es difícil tratar de explicar toda la mística que lleva consigo, pero si le gusta mínimamente la ciencia-ficción y el género de aventuras, es fácil que acabe consumiendo las cinco temporadas en una semana.

¿De qué trata Lost? Intentar resumirlo es tarea imposible y además corres el riesgo de soltar un spoiler (de "spoil", palabra inglesa que significa 'aguafiestas''; en este caso se trata de cualquier adelanto perjudicial de la trama fastidiando a alguien que aún no lo ha visto), ya que el ritmo de los capítulos no es lo mismo para los que lo vemos al día (y hemos llegado a un apasionante final de 5ª temporada) que para los que lo siguen en Cuatro. No avanzaré por tanto nada sobre la compleja trama de esta serie por si alguien quiere averiguar por su propia iniciativa lo que sucede. Simplemente quiero recalcar el fascinante entramado estructural que posee, gracias a los flasbacks, los flasforwards y el simultaneamiento de las trepidantes tramas en casi todos los capítulos.

4, 8, 15, 16, 23, 42

Simplemente con esta serie de números que todavía no se sabe lo que significan puede emocionar a un seguidor de las andanzas de Jack, Locke, Sawyer, Kate, Sahid, Hugo, Sun, Jim, Damon, Juliet, Claire y cía (todos ellos bien perfilados psicológicamente tanto por sus pasados, como por sus contradicciones y decisiones). Porque aparte de la acción, Lost es misterio. A falta de una temporada, una infinita serie de misterios quedan por resolverse, empezando por saber qué es la isla.

Por algo esta serie cuenta con un wiki a modo de enciclopedia (la lostpedia) e infinidad de foros y blogs (por ejemplo, lostph o Memorias de un náufrago, donde un servidor después de cada episodio revisa los resúmenes que Pablo elabora y muchos comentan detalles increíbles que si no pasarían inadvertidos), en los que se discute o se lanzan teorías (filosóficas, místicas, de ciencia ficción...) acerca de lo que está pasando o lo que puede pasar.

Y pensar que todo comenzó con un ojo abriéndose...

sábado, julio 18, 2009

152. Profesores desorientados

El título exacto del interesante reportaje de El País es "La era del profesor desorientado" (enlace en el título) y en él se esgrime una serie de razones por las que
"los docentes no tienen claro, no encuentran o no les ofrecen las herramientas necesarias para enseñar a unas nuevas generaciones de jóvenes que no responden de la misma manera que las anteriores a la educación escolar."
El sociólogo Fernando Gil, por ejemplo, habla de que los profesores se enfrentan a la generación más desorientada y con los padres más permisivos y menos autoritarios de la historia.

Al parecer, a raíz del Informe Talis de la OCDE, que ha encuestado a 90.000 profesores de 23 países, la percepción de los docentes españoles sobre el ambiente escolar ("la disciplina en el aula, las relaciones profesor-alumno") es la peor de todas. Mientras que unos se quejan de que se les ha despojado de la autoridad, otros hablan de que hay que ganársela en el aula. Creo que los primeros son los de la vieja escuela, mientras que los segundos están más concienciados en que ahora se trata de "intentar enseñar al 100% de jóvenes hasta los 16 años, a los buenos, a los regulares y a los malos (académica y disciplinariamente hablando)".
"todo tipo de tonos grises planean sobre dos maneras antagónicas de enfrentarse a un mismo problema. Hay quien pide adaptar los contenidos y las formas de enseñar para acercarlos a una generación que se aburre de muerte en las clases porque la mayor parte de lo que les ofrecen no tiene nada que ver con ellos (un ejemplo: alumnos capaces de distinguir la estructura morfológica de una oración pero no se saben expresar); y los que reclaman la vuelta al contenido clásico, a los conocimientos puros y duros que tradicionalmente se ha aceptado que merecen ser transmitidos."
Se habla, a nivel mundial, de adecuar las nuevas tecnologías y los contenidos de la información en la escuela (y de hecho, en el Informe Talis, muchos docentes reclaman más formación en nuevas tecnologías, un 26%, mientras que un 18% habla del control disciplinario y un 35% de la atención a necesidades especiales de aprendizaje).

No se trata sólo de meter ordenadores en un aula, como se ve en la variedad de las preocupaciones de los profesores encuestados, pero sí que habría que hacer hincapié en que casi todos reclamamos cambios, que van "desde simplemente atraer a los alumnos con cosas cotidianas" a " los más revolucionarios que piden reducir el número de materias" (con lo que estoy de acuerdo, aunque no con lo que sigue: "pasar a un tipo de enseñanza más parecido al que puede haber en Internet, es decir, ir saltando de un tema a otro, de un área a otra sin corsés", me parece algo irrealizable).

Se refleja también la postura (ultra) conservadora de Ricardo Moreno, docente y autor del Panfleto Antipedagógico. "Hay que volver a la escuela autoritaria y conservadora", además de echar la culpa a la ley educativa que aprobó el PSOE a principios de los noventa porque "Es un sistema que no educa, que no exige". La indisciplina es más manifiesta, dice el informe, más en modelos clásicos y unidireccionales en los que "el maestro enseña y el alumno escucha y aprende", no así con los modelos de enseñanza más participativos.

¿Problemas en ese modelo? Poca formación docente (dice Manel Perelló) y escasa vocación (Rafael Porlán: "Cuando se les pregunta qué son, muchos responden matemático o filólogo, en lugar de profesor").
"En todo caso, desde el blanco, el negro o el gris, todos parecen reclamar una revisión de un sistema que no está donde la sociedad reclama (...) , en un país donde se suceden las leyes educativas sin llegar nunca a un gran pacto de Estado entre partidos, sindicatos y padres.

"El reto de la escuela es crear buenos sistemas de apoyo para que cada profesor sea consciente de sus propias debilidades, y eso significa muchas veces cambiar lo que ellos creían que era mejor. Es necesario ofrecerles buenas prácticas en cada área específica y, sobre todo, motivarles para llevar a cabo los cambios necesarios", dice Andreas Schleicher.
Existen ya unos 100 comentarios asociados a la noticia, que si puedo reflejaré más adelante. ¿Qué opináis vosotros?

lunes, julio 13, 2009

151. Navegando por la red...

... me he encontrado algunas cosillas interesantes y, ya que parece que poner al día mis piezas de ocio me está costando más de la cuenta por culpa de mi pereza, vamos a matar un poco el tiempo:

El primer enlace del día lleva un sonoro título: "Os jodéis". Es un post que trata de los sectores afectados por la crisis a quien no nos da demasiada pena que se tengan que apretar el cinturón. Echo un poco de menos no ver incluidos a los banqueros, pero bueno (también, eso sí, es recomendable leerlo desde el humor, tampoco es plan de hacerse bilis).

El segundo nos lleva al blog de mi admirado (literariamente) Javier Marías, quien trata sobre el tema del triunfo electoralista de partidos (o personas) afectadas por casos de corrupción: "Infantilizados o ancianizados". Interesante punto de vista de alguien acostumbrado a reflexionar acerca de cuanto lo rodea, aunque se trate de un blog en el que la participación del autor, bastante reacio a las nuevas tecnologías, se limite a permitir que sus textos aparezcan en Internet.

Aunque no sea de hoy, un descubrimiento reciente ha sido otro blog de un escritor, (poeta, para más inri), un espacio en este caso personal y muy variado, como cualquier bitácora (por lo cual he añadido a mis enlaces). Se trata de Javier Cánaves (y mira por dónde se vincula a mis piezas de ocio), cuya poesía (dentro de lo poco que leo poesía) me parece muy interesante y cautivadora. Descubrirlo por casualidad la semana pasada me ha proporcionado la posibilidad de escapar a esa extraña perspectiva en la que te encuadras cuando estás acostumbrado a situar al autor literario en el campo de sus escritos y por contra, la esfera aledaña, la de la propia vida suya, al margen de lo fijado en la imprenta (como me está pasando, y perdón por tanta autorreferencia, con la voz de Marías, a quien estoy escuchando en un programa de radio y es chocante). Se trata de "Tu cita de los martes".