sábado, septiembre 08, 2007

46. Primeras impresiones


Si decidiéramos emplear una primera impresión como algo definitivo para asignar una fundamentada opinión o, peor, un juicio definitivo, este nuevo instituto quedaría marcado con una equis roja y la frase más apropiada al referirme a él sería “sálvese quien pueda”.

Porque la primera impresión me llegó a través de un caótico claustro. Cada vez que diga claustro, diré horror. Van a ser eternos, ya que me temo que es uno de estos centros donde hay grupos enfrentados y cualquier motivo vale para organizar una disputa. En este caso, trataba sobre la ubicación del aula de castigados. Tuve que sobrellevar el momento como pude (es decir, alimentándome con una barrita energética y pasando bastante del tema).

Pero no hay que enquistarse en las primeras impresiones, hay que escarbar. Además, los primeros días en un centro nuevo son extraños. En primer lugar, porque tú eres un extraño, te sientes como tal y yo creo que el resto de profesorado igual. Como yo no soy muy dado a abrirme con facilidad, me suelo disponer a la expectativa, observando y analizando la situación. No soy de los que llegan y enseguida hablan con uno y con otro, sino que me cuesta un poco más adaptarme a los cambios. Espero, pues, que esta primera impresión se deba al influjo de una primera toma de contacto y que todo vaya mejor.

De hecho, después, en la elección de cursos no me ha ido mal. Voy a volver a dar mi asignatura, Lengua castellana y literatura (echaré un poco de menos diversificación). Tres cursos: un cuarto (mi primera vez...); un tercero, del que soy tutor; y un segundo. Para completar horario, dos grupos de refuerzo de lengua de segundo. A ver qué horario me toca.

El jueves, toma de contacto con mi tutoría: primer golpe con el pico para destruir la primera y negativa impresión.

jueves, septiembre 06, 2007

45. Hoy aquí, mañana allí...

Día eterno en mi ya ex-insti. Y eso que me libré de ir al examen de música gracias a que mi compi se hizo cargo. Una aprobada de dos que se han presentado. La verdad es que no miré mucho el examen y me conformé con las actividades. Ya he vaciado el casillero, entregado las llaves y despedido de los compañeros. Mañana (hoy) sin la música a otra parte.

Me quedo con que mi tutoría ha obtenido buenos resultados. Salvo uno que no pega ni palo y que he propuesto que deriven a garantía porque en diversificación está de más, el resto o ha aprobado todo o ha rebajado el número de suspensos a la mitad.

¿Qué más decir aparte de la despedida? Que las sesiones de evaluación han sido no sé si surrealistas o si esperpénticas. Porque vale que uno (yo) apruebe a un alumno con un 3 (y ya había sido generoso) para que titule; o que en esa sesión se produzcan otros tipos de regalos. Al fin y al cabo, ¿qué te cuesta dar un titulado si tampoco hay tanta diferencia entre eso y nada? Pero que ya se produzca en los primeros cursos y que se pase del 1 y del 0 al 5, con peregrinos argumentos que hasta me avergüenza reproducir... Nos quejamos del nivel educativo y luego somos los primeros que tiramos piedras sobre nuestro tejado.

Intervención del día (o de la semana, o del mes, o del año), refiriéndose a un alumno:
J.E.: nada más que ha puesto el nombre y los apellidos.
Tutor: ¿entonces un 0, o un 1?
J.E.: ponle un 4.
Y salta alguien: joder, menos mal que sólo ha puesto eso, que si pone una frase saca matrícula.

Ese ha sido el nivel. Para que luego digan que las rebajas son en agosto.

PD1: J.E. quiere decir Jefe de Estudios (del primer ciclo).
PD2: hay blogs donde no se me está permitido pasar, incluso personas que me comentan (laurock, p.e.) supongo que por algún tipo de clave o cónclave que desconozco.

miércoles, septiembre 05, 2007

44. ¿Por dónde empezar?


Lo importante de la pregunta del título es que presupone que hay que volver a empezar. Esta pregunta que parece sencilla y que no lo es tanto me sirve de punto de arranque para el nuevo curso y para retomar el blog. Las vacaciones me ha servido para pensar y al final he decidido que merece la pena. El curso pasado estuve a un tris de dejarlo, pero al final he vencido al lado oscuro y tengo intención de volver con energías renovadas.

Ahora, antes de seguir, algunas cosas:

  • - Gracias por estar ahí aunque haya estado tan ausente.
  • - Las vacaciones estupendamente. Para no dar envidia y que os hagáis una pequeña idea, nombraré los lugares por donde he pasado y no será nada en comparación con lo bien que me lo he pasado: Murcia, París, Valencia, Conil de la Frontera (y alrededores). Muchas gracias a los que habéis estado conmigo.
  • - Aclarar el porqué del gato de la foto: es un homenaje a una amiga o, mejor dicho, a la gata de mi amiga (literal, no metafóricamente hablando), que ya no está con ella después de 16 años en los que fue seguramente su amiga más fiel. Ya de paso, un homenaje a todas esas mascotas a las que muchos se empeñan no otorgarles ni siquiera una cualidad que muchos imaginan exclusiva de los seres humanos: sus sentimientos. Va por Missi (y siento haberme metido tanto con ella...).
  • - Vuelvo a cambiar de instituto, pero no de localidad por suerte, ya que en el destino provisional me habían mandado a tomar por cu...
  • - Ya he pasado la fase de prácticas y soy funcionario definitivamente. En expectativa.
    Pero, para cambios, la inminencia de mi independencia (vaya ripio que he soltado...), tras las preceptivas obras. 42 metros cuadrados esperan en breve.
  • - Propósito para el nuevo curso: seguir con el ejercicio (a ver si con mejores resultados...) y estudiar inglés, esta vez desde casa, no sé si con El País o con El Mundo...

Bueno, básicamente eso es lo que ha pasado todo este tiempo de ausencia. Ahora estoy en esos días de transición entre el antiguo instituto y el nuevo, que estoy empezando a conocer. Del nuevo, poco que decir porque poco lo conozco, salvo que es enorme y con lo despistado que soy, me temo que me voy a pasar medio curso perdiéndome por los pasillos.

Y del antiguo, una anécdota de ayer: veo a unas alumnas de 1º y hablo con ellas. Lo típico, qué tal el verano, a ver si recuperas y tal. Entonces me preguntan si sigo y les contesto que no. Respuestas: una suelta “no te vayas, ¿quién me va a aprobar sin hacer nada?”. Y la palma se la lleva otra que va y se arrodilla y me pide que no me vaya... Y yo: “levántantate”. Y ella, no conforme, va y repite... (Momento punto rojo Cuatro)

Lo peor de los finales, echar de menos. Lo mejor, que se puede volver a empezar. ¿Empezamos, pues?

miércoles, junio 27, 2007

43. A punto de acabar...


Antes de empezar con el post en sí, quería disculparme por mi ausencia en vuestros blogs. Ahora que previsiblemente contaré con más tiempo espero subsanar este descuido. Como veis, tampoco he actualizado mucho mi blog, supongo que eso vale como eximente...


Ahora toca hablar del final. Del final del curso, no el del verano, pese a que le pese a Chanquete. Quién nos iba a decir en septiembre, cuando se veía una especie de montaña inabarcable, que acabaríamos por llegar a la cúspide. Y ha sido demasiado rápido. Todos los cursos pasan así, volando. Cuando mejor estás, llega el momento de la despedida. Aunque seamos honestos, el cansancio ya hacía mella. Yo no sé si el cansancio o mi despiste generalizado, pero el ritmo de perder cosas estaba acrecentándose de forma peligrosa.


Hoy hemos entregado las notas. Con prisas, para variar, entre que han abierto el instituto tardísimo y el horario de secretaría va por su propia cuenta. De modo que casi a falta de media hora ni tenía las notas. Apenas me ha dado tiempo a pensarme las dedicatorias que les he puesto en los boletines. Les he dado las gracias por la tutoría que he tenido (sin ironías), he echado la bronca a los que se han sobrecargado de suspensos y a casa.


Alguna despedida que otra (hay que escabullirse de ese momento, puede ser peligroso, no vayas a ponerte sentimental...) y a esperar a septiembre, aunque mi porcentaje de suspensos ha sido paupérrimo. En música, sólo he suspendido a los que han abandonado y a una niña que se merecía un castigo porque pese a mis avisos porque se estaba descuidando ha seguido en sus trece. En refuerzo, todos aprobados (entre que la asignatura es lo que es y que la mayoría van a Garantía...); en mi tutoría, dos suspensos (los que no hacen nada) y en 4º uno (otro que tal baila). Lecturas para verano, la confección de un diario de las vacaciones, ordenar el cuaderno y estudiar un poco.


El viernes claustro y a descansar. A lo mejor a mi compañera de lengua le deja de llamarme "pibón" por los pasillos (le encanta ponerme colorado), esté vacío o lleno de profesores y alumnos y podré respirar tranquilo, jeje. Lo malo es que lo más seguro no pueda repetir aquí porque con la descoordinación habitual que derrocha este centro van a perder el primer curso de diversificación y no creo que la plaza a la que podría optar la saquen. Después de tres años cambiando no me habría importado, sobre todo por los alumnos, hay muchos a los que me gustaría hacer un seguimiento porque están en delicados momentos, en la cuerda floja, y pueden caer o tirar para adelante.


¡Felices vacaciones y que no os pase como en el chiste de Forges!

viernes, junio 15, 2007

42. En el tiempo de descuento


Minuto 90, postrimerías del partido. Todo parece decidido. Entonces las miradas se centran en la banda: se decretan varios minutos de descuento y es como si espolearan a los dos equipos... Bueno, más bien, al equipo de los Alumnos, porque el de los Profesores ya está con las reservas, con la lengua fuera y el cansancio trepando por la espalda.
Bueno, estoy hablando en plural y a lo mejor los demás ya han cerrado el partido e incluso puesto las notas... Yo aún tendré que esperar al lunes para ver si me entregan cuadernos, redacciones y me dan la lección (oralmente). Y luego, al Parque de Atracciones. Si llegamos a 20, que hasta para eso ponen dificultades. Sobre todo por mi tutoría espero que se realice la actividad, que llevaban dándome el coñazo desde hace un mes. Pero es que el 4º es indolente incluso en esos extremos...
No he tenido demasiado tiempo para entrar y actualizar. Los escarceos en el área se han mantenido estables a lo largo de estas últimas semanas: tú pides cualquier cosa y los alumnos te la racanean, amparándose en su proverbial falta de esfuerzo y constante justificación paterna. Aun así, me he ido adaptando a los míos y a no ser que cometan el error de creer que no hay descuento y dejen de venir y de entregarme lo que deben, tendré una cuota alta de aprobados.
Entre las jugadas más destacadas de los últimos minutos, hablaría de una alumna que ahora resulta que quiere salir de diversificación porque no habla con sus compañeros y no ha dicho nada hasta ahora; el enfado con otra de mi tutoría porque no quiso decirme el motivo de no ir al Parque, acabar gritando como siempre y diciendo que la "rayo". Tú también me rayas a mí, le contesté enfadado, cuando sólo había pedido una razón y el "no" me parecía insuficiente. Aún no nos dirigimos la palabra salvo para lo estrictamente necesario. O algo más cercano, la huelga de silencio de los de 1º porque les llamé tontos. Desobedientes debería haber dicho, por salir a la calle (instituto en obras) cuando les dije que permanecieran en clase. Pero me hacía gracia: todos callados, sin moverse... Cuando ya les he amenazado con un examen si no trabajaban y me he disculpado, les he dicho que si lo sé les llamo tontos antes...
Siento no haber podido pasarme por vuestros blogs, pero pronto podré (espero) hacerlo y ponerme al día. Muchas gracias por los comentarios, pese a todo.

domingo, mayo 20, 2007

41. Peter Pan corrigiendo exámenes...


Estoy yo acercándome al otro edificio, donde se halla el aula de música. En esto que me uno a varios querubines de primero, que van al mismo destino. Entonces algo pasa, supongo que un comentario de una de las niñas que contesto en plan broma o en plan juego, algo que por lo visto no entra en sus horizontes. Entonces, esta niña, toda seria, indignada, me suelta:

Profe, si es que pareces un niño.

Hombre, eso no es malo, pienso. Pero la niña está desatada. Sigue:

Tú eres como Peter Pan, que no quieres salir de Nunca Jamás.

Pero bueno, ¿es que ya no puedo meterles susto en clase, hacer bromas, muecas, picarme con comentarios, seguirles la corriente en sus juegos...? Vamos, me quitan lo que más me gusta, jeje. Como buen adulto que soy, contesto (no son diálogos literales, que conste, mi memoria no alcanza a tanto):

Y tú eres Campanilla. O Pepito Grillo. Mi conciencia. Y para que no seas, te voy a comprar unas alas.

Las buscaré. Pero mientras he estado corrigiendo exámenes. Obviando el cabreo con mi tutoría (les espera bronca mañana), que les doy las preguntas y ninguno me llega a 5, me centraré en las contestaciones estrella:

En este examen de geografía, uno en vez de problemas marginados, me dice que en el Tercer Mundo hay problemas maquinarios. (Bueno, entre otros problemas, ya que cuando el resto del planeta les deja de lado, supongo que por no dejar, no les dejan ni máquinas).

Otro alumno me dice dos características de las ciudades:
1. La ciudad es más grande que un asentamiento rural.
2. En la ciudad hay más habitantes que en el asentamiento rural.


(Juraría que las dos son la misma cosa con distintas palabras. Y luego no saben decir sinónimos...).

Entre los principales problemas urbanos, otro alumno me refiere el siguiente:
Las carreteras se van desgastando y rajando por el paso de los coches.

(Uffff... Habrá que crear una comisión o una conserjería o un ministerio para atajar ese problemón...)

Ya para acabar con esta "maravilla" que ha resultado ser este examen sobre las ciudades, cuando les pregunto que desarrollen el apartado de Ciudades europeas hasta el siglo XVI, uno de los pocos que me escriben un par de líneas, me pone:

Empezaron a verse las primeras ciudades romanas y de Grecia.

De la nada, oiga, de la nada. Como cuando se descubrió América, que vieron tierra de la nada y lo gritaron tan contentos: "¡Tierra a la vista!". Con las ciudades, igualito, una visión...

Y en el examen de historia, ha habido sobre todo un poco de confusión con la nobleza: la negativa de la pobreza a pagar impuestos... (nobleza y pobreza se parecen tanto...). Y otro: Privilegios mobiliarios..." (de nobiliarios a inmobiliarias hay muy poco trecho). Y luego, que el Imperio Napoleónico está en acojeo, en vez de apogeo...

Me voy a dar otra vueltecita, a ver si me peleo un rato con Garfio, que ya que he acabado los exámenes, no hay ajetreo...

lunes, mayo 07, 2007

40. Restando días para el final de curso


(Ilustrativa viñeta de Forges para referir el acuciante problema de la vivienda, ahora que vamos dando pasos encaminados al respecto. Siento que no tenga nada que ver con el post...)
Porque ya no queda nada y no es pecar de optimismo. Después del macropuente de mayo, está “tol pescao vendido”, como decía el guiñol... En clase, sólo queda tener paciencia, que me he propuesto ser más dialogante y menos gritón, todo sea por hacer caso de modelos de pedagogía que he leído últimamente... Eso sí, en el aspecto de paciencia, con los de diversificación hay que tener mucha. No se les puede sacar de sus casillas. Intentas alguna cosa nueva y no quieren, ellos prefieren que les dicte y que ellos, cuales borregos que aspiran a ser, copien. Vale, vale, incluso les quito el examen de pasado mañana, pero van a trabajar el doble.

Con los pequeños, mejor no hablar. Hasta ellos me preguntan que por qué tengo tanta paciencia (no se meten en mis pensamientos, por fortuna...). Entre lo que he dicho antes y que los partes en este instituto tienen menos relevancia que un cero a la izquierda, ahí está su respuesta. Tampoco me voy a poner a pelear contra ellos, aunque alguna guantada me hubiera pedido el cuerpo darla...
(Sin ir más lejos, a dos de primero que son de un carácter prepotente, maleducado y que se creen superiores al resto, tampoco entiendo basándose en qué motivos, que al hablarles el viernes de los castrati, se ve que el tema excitó sus hormonas y a uno de ellos le llamé la atención muy seriamente cuando hacía gestos obscenos de lo que suele hacer cuando le dejan solo en el cuarto de baño:

–¿Tú eres tonto del culo?, creo que le dije...
(Vale, ahí lo de la paciencia se me fue).
Y me contesta el otro que a una profesora el año pasado por insultar a un alumno le echaron, a lo cual le repliqué yo:
–Tú dices lo del insulto y yo le digo a tus padres y a jefatura los gestos que estabas haciendo.
¿Se puede considerar eso chantaje?... El caso es que no me replicó).

Próximamente (este viernes podría ser) empezaremos con el baile. Mi compi de música me tiene que dar clase antes. Si consigo sobrevivir a la vergüenza y a mi nula capacidad de ritmo, empezaremos (no, no se permite la entrada, ni cobrando).

Y como aspectos más destacados de días atrás, podría hablar de una obra de teatro que representó nuestro instituto, preciosa, llena de sensibilidad, de ritmo escénico, de fuerza, de mensaje (sobre la juventud y los valores que en la poesía podían encontrar para reafirmarse), mezclando distintas artes (flamenco, danza, poesía...), simplemente con un proyector de imágenes y un cd de música. Fabuloso. Conocía del viaje de fin de curso a tres niñas y a otra de jugar al fútbol con ella y no se podía sino felicitarlas, qué emoción, verlas dominando la escena de ese modo. Tienen una profesora que no para de innovar y que le da vida al centro.

¿Qué más? Poco más que recuerde, salvo alguna que otra conversación surrealista:

Profe, ¿te puedo hacer una pregunta? ¿La píldora se la pueden tomar también los hombres para evitar embarazos?
(Todo esto en mitad de clase, porque esta niña entre que no sale del monotema y que cuanta más audiencia tenga, más burradas suelta...)

martes, abril 24, 2007

39. Viaje de fin de curso (II)


Me quedé en el primer día y si bien ya ha pasado la primera semana post-viaje y se me ha quedado un poco anacrónico, continúo:

Saltándome la ortopédica caja de pic-nic que el hotel nos preparaba (incluía: un par de sándwiches revenidos, un sanjacobo en sándwich, una manzana pocha y una mandarina que parecía una pasa, más una minibotella de agua), creo que lo más apoteósico del viaje han sido los guías. El de Barcelona se llevó la palma. De la Barcelona olímpica prometida, nos llevó a Montjuic y al (puaj) Nou Camp, haciendo especial hincapié en acudir a sus tiendas, porque estaban muy bien(¿¿¿???), diciéndonos a cada instante que incluso vendían neveras (ya si tienen neveras es otra cosa, claro; de hecho, le íbamos a hacer una foto, pero no la vimos). Aunque los chicos como las castañuelas, ya que pudieron ver un entrenamiento del Barça (de los buenos sólo Messi entrenaba, aunque a Ronaldinho le vimos de refilón saliendo de su 4x4 de lujo tras su sesión de descanso habitual).

Y de la Barcelona modernista, fuimos al parque Güell, donde la verdadera explicación la recibimos de un hombre mayor, que dejó a los alumnos boquiabiertos con todo tipo de anécdotas transmitidas desde su abuelo, y la Sagrada Familia, donde la explicación consistió en decirnos que una fachada era de un arquitecto (no recuerdo cuál) y la otra de Gaudí. Olé.

Por la tarde, por nuestra cuenta, completamos la visita. Fuimos a las dos casas de Gaudí por el Paseo de Gracia (no recuerdo sus nombres...) y luego bajamos por las Ramblas y nos metimos en el casco histórico, callejas pequeñas, estrechas, con mucho ambiente y que fue lo que más me gustó de Barcelona, junto a la Catedral. Allí vimos el sol por última vez, por cierto.

El jueves, en el Delta del Ebro, bajo la lluvia, recibimos las explicaciones de un guía majete, pero que no callaba. Buf, qué manera de rajar. Los chicos nos veían a los profes, cuando ya llevábamos como una hora de explicaciones, y nos decían que éramos peor que ellos, que cómo le vacilábamos. Y el paseo por el catamarán, con el tío dando alaridos por el altavoz, sin parar, emocionado viendo garzas o pollas de agua a lo lejos. Cuando le dejamos de nuevo en su base, en el autocar, dijo una alumna: “Corre, corre, que se sube”. Hasta nuestro autobusero se meaba...

Estoy saltándome las noches, pero se pueden resumir en una palabra: playa. Bueno, en dos. Playa y botellón. Un poco a escondidas al principio, aunque el último día ya con nosotros delante (para que andarnos con hipocresías).

Ya el viernes, a Port Aventura. Se cumplieron los fatales vaticinios meteorológicos y nos llovió. Por suerte, no cerraron el parque. De 10 de la mañana hasta las 8 de la tarde, los chicos estuvieron montándose en todo tipo de atracciones, empapados pero felices. Como nosotros. Por la mañana a nuestra bola, enfundados en uno de los chubasqueros amarillos con el que me apodaron Piolín; y por la tarde, con ellos. Craso error. Y más porque dejamos el Dragon Khan para la tarde, ya que a mi compi le daba terror incluso acercarse a China y oír cómo tronaba cuando se acercaba la atracción.

Lo mejor de Port Aventura es la Lanzadera (qué pena de foto se perdió cuando nos subieron, yo muerto de vértigo y con la sangre en el suelo que habíamos dejado a no sé cuántos metros de altura y mi compi poniendo cara de perro cuando se dio cuenta de que nos iban a sacar una foto) y el Dragon Khan, donde también montamos y donde nuestros alumnos se compraron nuestra foto, que ahora está en el despacho de dirección...

Y si el día no había sido agotador, al ser la última noche... ¡Discoteca! Quedamos en que nos llevaban y traían a una y sí, para llevarnos muy diligentes, a pesar del diluvio universal que incluso inundó la carretera, pero para regresar, vaya tortura, hasta las cuatro y media nada, entre taxis y furgoneta (y policía y guardia civil, porque una tía estaba medio pedo en una terraza donde nuestros chicos se refugiaron y ya me veía yo yendo al cuartelillo a por ellos...). Aquí los chicos se pasaron horas bailando mientras guardábamos sus abrigos en unos butacones de la entrada. Y luego de guardia en el pasillo, teniendo que levantarnos a las 7 y media de la mañana para la visita a Tarragona. Encima todo el día con los pies empapados hizo que me cogiera una buena tiritona, que por suerte se me pasó a la mañana siguiente con las manzanillas.

Anécdotas: llega un alumno (en la disco) y me pregunta si le puedo hacer dos favores. Dime, le digo. El primero es que si puedo dejar mi abrigo, me dice. Déjalo, mira este montón, uno más..., le digo. Y el segundo que me dejes tu cinturón, que se me están cayendo los pantalones, dice agarrándolos desde los bolsillos. Y no veáis la maña para ponérselo, qué estampa...

Otra gorda, en Tarragona, en el museo: tras ver una peli que no sé de qué era (algo de Tarragona, claro) porque me quedé k.o. (pegándome un susto de muerte con el grito de la guía). Ya antes mi compi había tenido su sesión de vergüenza cuando en el autobús, mientras la guía nos comentaba cosas de Tarragona, tras haber tenido un rifirafe con el otro autobusero (“¿Sus llevo al hotel Casino?”) que era incluso más borde que el nuestro, se encontró con todos los chicos sobando como benditos, sin hacerle ni p*** caso.

Pero el caso es que al salir de esa sala, mi compi me dice algo de unos papeles que supuestamente tengo yo. Por lo visto (recuerdo que iba medio grogui) dije algo como que yo no tenía nada e hice gestos como haciendo entender que la mujer no tenía ni idea o no sabía de qué hablaba, que estaba loca, vamos. Ahí mi pobre compi quiso que se le tragara la tierra, ya que la señora nos estaba viendo y acto seguido dijo que no importaba y siguió la visita a toda prisa. Encima luego se me cayó una entrada a un charco mientras me metía el bajo del pantalón empapado. Todo esto bajo la atenta mirada y las risas de los alumnos...

Y ya, montamos en nuestro bus y volvimos, sin ninguna gota más... Y colorín, colorado, este relato se ha terminado...

lunes, abril 16, 2007

38. Viaje de fin de curso (I)


(Aclaración: Este almendro frente al mar no responde a la realidad. Es la manera que tiene este autor de reflejar su anhelo de haberse encontrado algo así, en vez de los cielos grises, las temperaturas no muy altas y las lluvias frecuentes).

Aunque no he tenido demasiado tiempo desde la vuelta, me parece hasta un gesto necesario escribir una entrada y comunicaros que estoy vivo. Eso sí, voy a emplear una paradoja: estaré vivo, sí, pero estoy muerto, y eso que ya he tenido un par de días para volver a estabilizar rutinas en mi cuerpo, que ha dormido en estos días más bien poco, la verdad. De paso, quiero pediros perdón por no haber respondido a vuestros comentarios ni haberme pasado por vuestros blogs. Trataré de hacerlo en breve.

Puestos a hacer aclaraciones, conviene hacer pronto la segunda: el viaje ha estado muy bien, pese a que como digo no haya contribuido ni el clima (y nos quejábamos en Semana Santa, madre mía que chupa de agua nos ha caído encima) ni la agencia que se buscaron en el instituto (desde un hotel en medio de la nada, repleto de jubilados, con un personal rebosante de simpatía y amabilidad, hasta los guías que no conocían Barcelona, los que no callaban ni debajo del agua –nunca mejor dicho– o las bordes que gritaban a quien entraba en la sala de proyección de una peli que no vi porque me quedé dormido nada más apagar las luces...).

Los chicos se han portado muy bien y no han liado ninguna, por fortuna. Creo que han tenido mucha suerte con nosotros, los dos profes que hemos ido, que les hemos dado una libertad que creo que ni soñaban. Salvo las visitas guiadas, los momentos conjuntos y alguna que otra bronca, solían tener tardes libres o noches, previa hora tope pactada de máximo. Así que creo que se lo han pasado muy bien. Esperemos que en los próximos días, semanas, meses, no haya ningún incremento de la población y todo perfecto...

Me hizo gracia ver el cambio que se produjo desde el viaje de ida (donde llegamos tarde, por cierto...), en el que en cada parada los chicos se nos iban a tomar por saco, escondidos detrás de unas lomas, para fumar; a la vuelta, donde ya no se cortaban ni se separaban de nosotros (y eso que al principio nos tenían marginados). Y con el agravante de que los dos profes apenas conocíamos a los alumnos (que tienen una coña ahora en el insti... Pero quiero creer que es cariño :p).


Y es que en un viaje hay tiempo para muchas anécdotas y vivencias. Quieras que no, une mucho tener un conductor de autobús (autobusero en próximas referencias, vaya) de unos 60 años, cascarrabias, maniático de la puntualidad que nosotros siempre incumplíamos, esplendoroso con su gorrita blanca encajada en su cabeza, sin películas, sin cd's de música (sólo casettes, donde lo más salvable era Luz Casal, Hevia y los gaiteros de no sé dónde...), preocupado sólo por pararnos en sus asquerosas y cutres paradas de carretera o por llegar a la hora de la comida del hotel.


Me dan incluso ganas de decir su nombre, por cierto. ¿Veis normal que cuando vayas a comer o cenar te marquen tu botella de agua o de vino con el número de tu habitación para llevarte el control de esos puñeteros treinta céntimos que les habrá costado las dichosas botellas? ¿Que a los chicos ni les den ese agua basándose en que los del imserso pagan más que los estudiantes y tengan que beber en los bidones con un chorro más fino que el de un señor con la próstata averiada? ¿Que pidas una hoja de reclamación y te venga el estúpido del director quitando hierro al asunto, largándote un rollo insufrible y demagógico, como si esa acción fuera lo peor del mundo?


Entre eso y que apenas se les entendía el español, que había una huésped en el hotel a la que llamábamos la “Pitbull” encima de nosotros, quejándose de que nuestros chicos eran unos sinvergüenzas por robar botellas de agua, cuando era ella la que nos había mangado la nuestra que dejamos encima de la mesa y algún detalle más que no recuerdo, no sé cómo sobrevimos al primer día.


Hasta aquí os dejo de momento, anunciándoos que queda hablar con más profundidad de los guías, de nuestras excursiones, de las anécdotas y alguna cosa más.


(Continuará...)

domingo, marzo 25, 2007

37. Sigo aquí


El 37 ha tardado en llegar, reconozco que a partes iguales se ha repartido la culpa entre la acumulación de tareas (últimos exámenes, evaluaciones) y la desgana. El poco rato que tenía no me apetecía pasármelo pensando en escribir aquí. Pero bueno, disculpas por el abandono, recupero un poco el tiempo y trato de ponerme al día.

Hagamos un resumen. ¿Qué ha pasado en todo este tiempo?

  • Los mismos exámenes flojos, las mismas recuperaciones, los mismos aprobados raspados en 4º, los mismos resultados mejorables de mi tutoría y mi correspondiente amenaza de pasarme un 3er trimestre encima de ellos, castigándoles a séptimas horas cuando no tengan deberes hechos y con comunicación directa con los otros profes para asegurarme de que no flaquean, el mismo coñazo con los pequeños, tocando el djembe como añadido y un mayor número de suspensos que en la primera evaluación con la correspondiente logiquísima reacción de estos prepúberes:

¿Prometer que van a estudiar más? NO
¿Reconocer que no han trabajado bien y que se corregirán? NO
¿Interesarse por cómo será la recuperación? NO

Reacción (os recuerdo que estamos en la ESO y que la nueva hornada promete):

Profe, apruébame; profe, apruébame; profe, apruébame; profe, apruébame; profe, apruébame; profe, apruébame; así hasta el infinito, con una pequeña variante en ocasiones: me agarran del brazo por si así me entra más compasión. Claro que también me cogen la mano para presentarme a una hermana de una de ellas que está en 1º bachillerato, me suben las escaleras hasta el piso de los mayores y todo para qué. Para ver si encuentran a sus ídolos masculinos de este curso.

  • Las evaluaciones, insoportables como siempre, no hay mucho más que contar, esto es siempre lo mismo.
  • El viernes se pararon las clases a las 12. Una chocolatada y a las 12:30 un acto para dar menciones (que mejor no recuerdo porque para dos o tres que ponen, o bien las obvian o bien no hacen caso al texto que propuse), una obrita teatral y un baile. Volviendo a las pequeñas monstruitas, las veo que están a punto de elongar hasta la quiebra sus músculos del cuello para ver a los mayores y les digo: Si queréis os siento en las rodillas de ellos. Responden, todo convencidas: Síiiiiiiiiiiiiiiiii.
  • He vuelto a jugar al fútbol (en mis horas libres o de guardia). Pero tranquilos, lo de la fisura es parte del olvido, tengo cuidado y... ¡¡Sólo juego con las niñas!! :p (y de portero casi siempre).

Y para el final, la noticia...

  • A la vuelta de Semana Santa me voy con los de 4º de viaje de fin de curso. 25 alumnos para dos profesores. 25 chicos por Cataluña, de los cuales conozco sólo a tres. Ningún tutor o profesor de sus cursos quería hacerse cargo, aunque ahora, al enterarse de que voy, no hagan más que repetir que “con ese grupo (el mayoritario que va es el C) iría con ellos sin dudarlo, son majísimos”. Yaaaaaa. Profesores (si queda alguno) que me leéis, por favor, visiones apocalípticas inspiradas por vuestra experiencia, abstenerla, que ya tengo suficientes cenizos y agoreros en mi instituto. Necesito ánimos y consejos constructivos, jeje.

lunes, febrero 26, 2007

36. Gamberradas


Por el título a lo mejor habéis empezado a leer un poco asustados, pensando en alguna gamberrada que haya podido sufrir, pero antes de nada, tranquilidad, que el gamberro he sido yo.


A veces las clases son un poco monótonas, así que casi siempre sueles intercalar bromas o comentarios para sacar alguna sonrisa a algún alumno que te pilla medianamente la ironía o el sarcasmo de turno.


A veces hasta me da por dar sustos. Os pongo en situación: mi tutoría, en clase de lengua. Estoy explicando algo y no se enteran, así que elevo un poco más mi tono de voz. Oigo desde el otro lado de la pequeña clase:

Ay, profe, qué gritos metes.


Localizo el objetivo. Es una niña que todo lo que se le pasa por la cabeza lo suelta y además es muy natural. Por suerte es bastante infantil, así que lo que se le ocurre no son burradas. Me acerco a ella lentamente y ella se pone en guardia. Como está tan pendiente, decido suspender mi procedimiento. Pasamos a otro ejercicio y pregunto a otro alumno.


Me da otra respuesta equivocada. La alumna ya no está pendiente de mí. Lo he logrado. Me acerco a su oído y, esta vez sí, grito que está mal lo que ha dicho el otro. La pobre alumna pega un bote y emite un gritito. Y luego esconde la cabeza y empieza a partirse, muerta de risa. Más adelante incluso dice: Porque eras tú quien eres tú, que si no te metía una torta.


(En una corrección de ejercicios me disculpé, que conste. Y suelta en voz alta hoy, que ha sido cuando le he entregrado las correcciones: Qué gracioso el profe, se disculpa, con lo que yo me reí).

miércoles, febrero 21, 2007

35. Mapa en rojo

Folio en blanco. Hay que hacer algo. Se empieza a completar y las palabras van ganándole al vacío. Lees un buen libro y ves que las palabras consiguen infiltrar historias en la tuya propia, hacerte viajar, transmitirte emociones, hacerte sentir cercanos unos personajes... Pero no siempre te toca leer frases literarias (ahora estoy leyendo a Ignacio Aldecoa y qué maravilla de prosa). Puede ocurrir que las palabras acaben enhebrando barbaridades (ortográficas, sintácticas y semánticas) y que el folio acabe hecho un cuadro con un color monocorde: el rojo.

Sí, estoy hablando de los exámenes y de mi exhausto rotulador rojo. Dejando un poco al margen el más reciente, el de historia, como quiera que les di las preguntas el día anterior, he echado un vistazo por encima a los exámenes y sólo me ha llamado la atención que una alumna le ha cambiado el nombre a José de Churriguera, rebautizándole en José de Churriguito...

El núcleo fundamental de correcciones viene del examen de lectura. De nuevo Jordi Serra i Fabra. Di a elegir dos novelas suyas (Campos de fresas, Noche de viernes) y el examen sobre todo consistió en que razonaran respuestas (consignándolo en la hoja como primera instrucción). Estas son algunas de las cosas con las que me he encontrado:

- Juegos de palabras: Me parece que el ac[c]idente fue ac[c]identado
- Frases herméticas: Si poderme me podria pasar no digo nunca que no, pero sobre que yo busque y mate a un hombre que venda eso lo dudo; Por el titulo me suponia algo, pensar que sea asi.
- Visiones apocalípticas: la juventud hoy en día esta muy mal con lo del botellos y las drogas y todo eso. Luego te vas a una discoteca pides algo y te [h]echan algo en el vaso y te dejan drogado perdido

(A este hay que preguntarle por dónde sale, para no acercarse, no vayan a dejarnos drogados perdidos...)

-Un pensamiento curioso, ante la pregunta cuando seas padre, ¿qué decidirás respecto a tus hijos y los fines de semana?: Yo me siento bien por la educación que me estan dando mis padres, que nos han dado mucha libertad y haría casi lo mismo pero con menos libertad.

Un poco paradójico, pero los propios chicos te piden límites.

A otra cosa, butterfly: Estoy en 4º con el Novecentismo y las Vanguardias. He buscado unas actividades y unos textos para que vean ejemplos. En el surrealismo, me he encontrado esta preciosa poesía de Luis Cernuda:

Para unos vivir

Para unos vivir es pisar cristales

con los pies desnudos; para otros

vivir es mirar el sol frente a frente.


La playa cuenta días y horas por

cada niño que muere. Una flor se

abre, una torre se hunde.


Todo es igual. Tendí mi brazo; no

llovía. Pisé cristales; no había sol.

Miré la luna; no había playa.

Qué más da. Tu destino es mirar

las torres que levantan, las flores

que abren, los niños que mueren;

aparte, como naipe cuya baraja

se ha perdido.

PD interactiva: necesito temas para redacciones. ¿Sugerencias?

miércoles, febrero 14, 2007

34. Cinco apuntes



1.
............

Así debería ser mi post: sin palabras.

Porque uno va a hacer de Cupido con toda su buena intención (aunque al final sólo he repartido dos tarjetas, todos los amores o están fuera del insti o son imaginarios) y va y recibe un tarjetón enorme (foto), dividido en dos partes: la izquierda donde los chicos dejan sus dedicatorias (“de tus niños”, pone) y a la derecha las chicas (“de tus niñas”), donde lo que más repiten es que me quede y donde dicen cosas muy, muy bonitas.

No sabía ni dónde meterme, lo único que se me ocurrió así a primera instancia fue decirles: “mi nombre va con tilde”, jejeje. Así que ahora me toca pensar qué hacer para corresponderles.

2.
Día breve hoy: tras las tres primeras horas, hemos ido al cine con los de 4º Div.

¿Qué más apropiado para un día como hoy que La novia cadáver, de Tim Burton? ¡Nada! Qué preciosidad de peli, si no la habéis visto y aún os queda San Valentín, regalárosla.

3.
Como no todo va a ser felicidad, el mal rollo ha venido en la reunión de departamento de orientación, con tirón de orejas del director por la pasividad e ineficiencia de dicho departamento. La orientadora a lágrimas. Es una historia demasiado larga de contar y más cuando yo soy un simple espectador. Se puede resumir en que es un ejemplo más de lo que ocurre cuando hay incomunicación.

4.
Clase de 4º. Les pasan una encuesta sobre sexo y les dejo 5 minutos para que la rellenen. Pocas, casi ninguna duda. Hasta que, ya fuera de lo que eran las preguntas y formaba parte de lo que era la encuesta en sí, una me pregunta: Profe, ¿qué significa uso de relaciones sexuales coitales?

Tras pensarme cómo contestarle, opté por el lenguaje gestual, gráfico: uno dedos pulgar e índice, formando un círculo, e introduzco el dedo de la otra mano repetidas veces.

5.
Un olvido: me dejé a frikifive en el limbo y eso que fue lo mejor del pasado martes: en medio de la película, se ve que entran destellos de sol. Me giro y veo que alguien mueve las cortinas. Imagino que es la coordinadora, pero me centro en la película; de pronto, se escucha un móvil, de estos con el volumen del timbre creciente.

Tendríais que haber visto el show de la señora a la que le sonaba el móvil (no sé si es que se puso nerviosa y no sabía si cogerlo, si apagarlo o que la tierra se la tragara) tratando de salir de la sala, haciendo levantarse a su fila, recorriendo por delante el sector de la derecha y buscando la salida (que llevaba buscando con anterioridad, por eso el movimiento de cortinas). Al final, lo consigue, se va, pero... ¡contesta justo en el pasillo de al lado y se pone a pegar voces!, con lo que todos la oíamos perfectamente.

¿Reír, o llorar?...

miércoles, febrero 07, 2007

33. Mucho + que cine


Mientras avanza la iniciativa “cupidesca” y periodística, ayer por la tarde acudí a un curso que me parece una estupenda idea: llevar el cine a las aulas (si va, enlace en la imagen). Pero no simplemente coger a los mochuelos y ya, no; previamente los profesores visionamos la película y asistimos a una charla-coloquio con invitados como los propios directores de las películas (de varios países: Alemania, Francia, Inglaterra, España), con lo cual estás preparado para guiar la actividad antes de llevar a tu clase al cine.

La que vimos ayer fue la recomendable Comme una image (Como una imagen), de Agnès Jaoui (2004), una película muy interesante: cotidianeidad, humor ácido, acertados retratos de personajes y crítica (social, familiar) se conjugan (más info, pinchar en el enlace).

Tras la filmación, llegó lo mejor, y no sólo porque vino la directora, que se defendía con el español, ni por sus respuestas, que denotaban que ella era una mujer muy sensata e inteligente, sino porque asistí a un recital de despropósitos en forma de preguntas-comentarios. Como dijo mi compañera de instituto, “hacen avergonzarse de la profesión”. Haré un resumen de dichas intervenciones:

Frikioneprofesioneril: la 1ª en romper el silencio (lo típico, te dicen que podemos hacer preguntas y todos callados como muertos. Directora: sois más cobardes que los estudiantes de universidad de por la mañana; no pasa nada, no temo el silencio. Se echa para atrás y al instante vuelve a incorporarse al micro, con vis cómica: bueno, sí temo el silencio). Hasta ahí bien, el inicio de la señora mayor. Que luego estuvo un buen rato de cháchara y opinión, preguntando poca cosa. Más adelante, se saltó el turno de palabra arrancándose a hablar sin micro –porque yo lo valgo–, teniendo que acercárselo al rato.

Frikitwoprofesioneril: no me ha gustado la película, se arranca [oye, libertad de opinión, hasta ahí normal]. Luego empieza a embarullarse y su crítica consiste, grosso modo, en que le parece un final demasiado duro, demasiado realista (¿?).

(Majo, el ciclo Walt Disney por la otra puerta...)

Frikithreeprofesioneril: yo quería disentir y defenderte, para que no te vayas mal (sí, claro, afectada del todo), y tengo que decir que me ha ENCANTADO la película, y... BOING, BOING, BOING, peloteo hasta la náusea.

Frikifourprofesioneril: siguiendo un lenguaje políticamente correcto, un hombre de color, (guineano parecía, por el acento): Bla, bla, bla..., conforme habla y escucha su voz amplificada por el micro (como le pasaba a la mayoría), más se gusta. Inicia una observación sobre un tema tangencial, secundario, por no decir que testimonial: la creación literaria. Acaba la intervención como la empezó y la directora y el moderador disculpándose porque no han entendido la pregunta, elaborando una respuesta de cortesía.

El hombrecillo replica, contraataca: Por alusiones, empieza. Y se enreda con otra absurda explicación que no pude seguir (nadie pudo. Daban ganas de sacar el pañuelo blanco y, cual socio del Madrid, gritar: Fuera, fuera, fueraaaaaaaaa).

Ante el cariz que estaba tomando la cosa, toma la palabra JovenEducadora; hace su valoración y apostilla (o remata) recordando a los presentes reducir sus turnos de palabra para que puedan todos preguntar. Somos educadores, hachazo.

Y también fue buenísimo el final: al salir había cola para firmar. Me giro y veo juntos... ¡A frikitwo y frikifour –el crítico y el sonado– hablando! Imagino la conversación:

–Yo te entiendo, frikitwo, no sé cómo los demás no.
–Y yo a ti, frikifour, coincido en tu apreciación.

miércoles, enero 31, 2007

32. Rap del profesor






A ver si se escucha, es muy divertido, aunque, por desgracia, lo que hacen los padres en la canción se parece cada vez más a lo que es la realidad. Si sale, quería agradecérselo a Laura, por su infinita paciencia y su capacidad de síntesis :p.


En otro orden de cosas (por si no sale, que haya algo más...), el post de Istharb (hoy estamos muy enlazadores, jeje) me ha recordado lo de San Valentín. Es decir, me ha recordado que estoy en plan Cupido. La razón: la sorpresita que les estoy preparando. Basándome en una práctica que lleva Ana (no la enlazo, no tiene blog, pero es profe de inglés y compi mía del primer año), he decidido copiarla, pero trasladando la actividad a la asignatura de lengua.


La semana que viene, en mis dos grupos de diversificación, haremos en una cartulina una tarjeta de amor. En la parte de la izquierda, la carta (lenguaje epistolar); en la de la derecha, copiar un poema de amor (a ser posible, de los grandes poetas de la literatura castellana). La portada será cosa de ellos, si la quieren decorar y esas cosas. Y después, si el destinatario pertenece al instituto, yo la iré entregando el 14 de febrero. Vamos, que sólo me van a faltar las alitas y el arco, jejeje.

(Por cierto, resultados de los trabajos en grupo: lo puedo resumir en esta palabra: DESASTRE. De 12 exámenes, máxima nota un 4. Han trabajado fatal y eso que amplié en una sesión el tiempo previsto. ¿Abandono la idea, o persisto, modificando -y simplificando- las actividades?).

PD: Capeando el temporal, completamente de acuerdo con tu comentario. Yo ya me he cansado. Tengo varios de estos que pasan de todo que conmigo no van a pisar la clase porque nada más se muevan, parte y a jefatura.

PD2: para descargar la canción y hacer las delicias en el insti, sigue los pasos de Laura (2ªs gracias del post) en el comentario:

1. Bájalo desde la página oficial de "No somos nadie "http://www.m80radio.com/nosomosnadie/audios_raps_2006.html. Es el rap número 30.

2. La otra es entrando en http://www.goear.com/index.php y poniendo en el buscador (el recuadro de al lado de search) lo siguiente: "Rap del profesor".Si lo quieres enviar por email, copias el código de "share it!", mientras que si lo quieres poner en tu blog o tu espacio, el de "Want this song in your site?". Ambos a la derecha.

martes, enero 30, 2007

31. Carta a padres


Muy señores míos:

Con motivo de sus (desmesuradas) quejas con motivo de la fiesta de Santo Tomás de Aquino el pasado lunes 29, quería replicar o, valga el neologismo, contraquejarme:

Al ser este día fiesta sólo en el ámbito educacional (coles, institutos) y ustedes, sufridos y pacientes padres, regirse por horario laboral donde esta fecha no figura como festiva (al contrario que otras que ustedes se toman o que se cogen a su libre albedrío), se quejan, obviamente, de qué es esto que los profesores, con el sueldo y las vacaciones que tienen, tengan estas fiestas inopinadas. Ya de paso, exigen aumentar el horario lectivo.

¿Por qué no, de nuevo de paso, mantener a sus hijos alejados de casa por las tardes, o hacer que el mes de julio también sea lectivo? Si no con clases regladas, que los profesores tengamos a sus adorados nenes entretenidos en el centro. En el patio, en las aulas, en donde sea, pero lejos de ustedes. Ver a sus hijos durante 5 minutos (el trabajo, las obligaciones, las compras, todos aquellos elementos que impiden que puedan atender a sus vástagos más de esos 5 minutos) ya es más que suficiente. ¿Carencias? Por favor, ustedes mandan a sus querubines a que aprendan de todo, empezando por la educación que no le pueden inculcar (ya digo, con todo lo que tienen que hacer, como para ponerse con estos seres que demandan tantas impertinentes cosas, como para perder el tiempo diciéndoles lo que está bien y lo que no). ¿Para qué pagan si no? (Ah, que no pagan, que la educación es gratuita, bueno, no importa, en los impuestos pagan los sueldos y las fiestas de los profesores, eso fijo).

¿Y si los profesores nos pusiéramos un mes de huelga pidiendo un aumento de horas para padres en casa con sus hijos? ¿Y si les obligásemos a un mínimo de horas con sus hijos y encima añadirles obligaciones tales como estar pendientes de los deberes que hacen, ayudarles en sus estudios, revisar sus agendas para enterarse de las notas que a menudo les enviamos para que sepan del comportamiento de su descendencia? ¿Y si pidiésemos multas para los padres que permiten a sus hijos ordenador, videojuegos, chats, televisión, motos, teles, fines de semana hasta las tantas, por más suspensos que traigan a casa?

Ah, dicen que los horarios de sus trabajos les impiden hacerse cargo de estas “supuestas” obligaciones, claro... ¿Y si pedimos al gobierno de turno que rebaje la jornada laboral para que algo tan básico como la unidad familiar no sea una entelequia? ¿O la Seguridad Social podrá hacerse cargo del aumento de casos psiquiátricos de los desquiciados profesores? ¿Y si asumimos que algo falla, además de los profesores?

Atentamente, un profesor quemado.

miércoles, enero 24, 2007

30. Vergüenza, aprendizaje cooperativo, idea loca sobre educación y teatro



(Para que ponérselo difícil al clasificador de etiquetas...)

Antes de nada, quería decir que se han portado genial los de 3º y 4º en el teatro (empiezo por el final...), al contrario que otro grupo, que daba ganas de echarlos a patadas (sobre todo si las pudiese dar yo) por abrir bolsas y comer durante la representación o por empezar una ronda de toses absurdas y artificiales que impedía dar comienzo a la obra. En esos momentos me tengo que acordar de un test que me pasaron la semana pasada sobre los aspectos a mejorar la docencia, donde todo me salía normal hasta que llegó el apartado de “hiperreacción” (perder el control ante una desobediencia o falta de respeto, agresividad gestual-verbal...), donde la disfunción estaba en un 3,30 y a mí me salía un 3,84...

Pero vayamos por partes: la vergüenza.

Dos y veinte. Como tenía curso por la tarde, di citas a padres que trabajaban por la mañana. En la del lunes, todo normal. Entró la propia implicada incluso, estuvimos hablando y llegamos a una serie de acuerdos. Llega el momento de irse y deja un regalo encima de la mesa; y luego -yo ya más rojo que la manzana de mi fotito-, la madre pregunta:

¿Vas a seguir el año que viene?
No sé...
¿No sabes?
No depende de mí...
Uy, tú tienes que seguir. Si hace falta, nos reunimos las madres y hablamos con el director.


Cuando me quedé solo, empecé pronunciar en voz alta (creo que no había nadie ya): ¡qué vergüenzaaaaa!, dos o tres veces, mientras sostenía el regalo (bombones) en mi mano y recordaba el momento... No me lo esperaba en absoluto :s

Ese mismo lunes tuve por primera vez una sesión en mi curso de prácticas realmente interesante porque nos dieron una técnica para nuestras clases, una metodología del trabajo en grupo que voy a llevar a la práctica en cuanto pueda. Se trata del “aprendizaje cooperativo”.

Resumo un poco. Se trata de cambiar el papel del profesor; en vez de la clase magistral, se da una explicación del contenido a tratar y, a continuación, se divide la clase en grupos heterogéneos (elegidos por ti) y se dan hojas con ejercicios (por ejemplo) para que ellos lo trabajen. Hay bastantes variantes y el “truco” está en que luego hay una evaluación individual, donde aparte de esa nota que saquen, se computa también la nota del grupo, que se saca de hacer la media con los demás, con lo cual los alumnos aprenden a trabajar en grupo y a responsabilizarse no sólo por su nota, sino de la de sus compañeros (además de la nota de observación de dicho trabajo en grupo, en la clase). Tal y como lo veo, sería la última oportunidad para reenganchar a los casos que se dan por perdidos. Ya os iré contando. De momento ya he estudiado cómo serían los grupos y los bloques de contenido que podría utilizar.

Ese mismo día, en el autobús, ya de vuelta, se me ocurrió una idea loca (aunque bueno, viendo cuando se propuso la LOGSE, todo es posible) que ni siquiera está desarrollada. Todos los problemas de comportamiento, todos, se acabarían sugiriendo al ministerio esto:
ELIMINAR LAS EVALUACIONES

Es decir, nada de poner notas, erradicarlas. Vale, el más tradicional se estará haciendo cruces o estará buscando números de psiquiatras para mí, pero quien esté en la educación (y no esté marcando ese número) se dará cuenta de que el comportamiento, la motivación y el trabajo del alumnado está bajo mínimos (y seguimos bajando), como me apuntaron Capeando el temporal o bichillo, por ejemplo. Y vamos de camino a la implantación de que con 3 asignaturas se pase de curso. Visto esto, me planteé, un poco soliviantado: ya de paso, que se pase sin pasar por notas. Entonces, la bombillita:

Ventajas: se acabaron los agobios y las programaciones estrictas; se acabó el tener a alumnos problemáticos (véase, repetidores), ya que se puede ahondar en el tema de la educación curso a curso y sería una labor de inculcar valores, ideales y comportamientos básicos; se puede conseguir que se mejore la cultura (si pasa lo de Alcorcón, por ejemplo, que sepan que además de ir a la batalla campal se puede seguir un procedimiento legal que empieza desde llamar a la policía municipal hasta exigir a los políticos medidas contra estos inmigrantes delincuentes o reactivar las asociaciones de jóvenes para que convoquen manifestaciones que denuncien estas situaciones) y, de paso, los resultados académicos.

La cuestión sería que tras una educación secundaria (y primaria, claro) hasta los 16 años como ahora y luego (o ya desde edades más tempranas) proponer itinerarios diferentes según los intereses de los chicos: una formación profesional que les forme para trabajar, módulos de grado medio con algo más de preparación teórica, bachillerato al que se llegaría con un examen de ingreso, que sería el que marcase el nivel académico de los centros, que te exigirían los propios alumnos interesados o motivados. Las asignaturas se podrían reducir y dejar la mayoría como optativas según la vía a seguir en un futuro. Departamentos de orientación bien implantados asesorando en todo momento y facilidades para poder cambiar de trayecto si algún alumno se equivoca en su elección. Todo esto sería cuestión de analizarlo con más atención.

Desventajas: no todo el profesorado sería capaz de admitir ese cambio en las estructuras organizativas educativas y muchas más que ahora no se me ocurren....

En el próximo post atenderé al debate surgido en los comentarios del anterior post, aparte de este conato de enajenación mental...

miércoles, enero 17, 2007

29. Abierto 24 horas


(Acercar lupa para ver la foto)

Me siento como un opencor o como una tienda de alimentación de los chinos, ¡tengo horario completo! Esta semana no falla: lunes, martes, miércoles y jueves, mañana y tarde:

Curso de prácticas, 16-20 horas, lunes y jueves.
Claustro, 16-¿? (no recuerdo, 17:30, puede ser), martes.
Curso para una aplicación informática para poner notas y faltas, 16-18:30, miércoles.

Y como uno es un poco capullo, subnormal, gilipollas (no sé calificarlo sin insultos :s), encima me cargo con entrevistas a madres que no pueden venir por la mañana y horas extra para atender dos horas a los alumnos en lo que ha sido la preparación de una actividad de teatro. Aquí quiero pedir vuestra opinión:
(Datos previos):
Se les busca a los alumnos una actividad de teatro con una especie de compañía que antes de la representación (moderna, actual) los actores vienen al instituto a hacer durante dos horas (bueno, una y poco porque se perdieron para encontrar el centro) una preparación para dicha obra, explicando cómo iba a ser, de qué iba y, al final, hacen una improvisación con cuatro alumnos voluntarios implicados en ella. Con temas como la búsqueda de un ideal o un sueño por encima del dinero fácil.

(Y ahora la pregunta para saber vuestra opinión): ¿Os parece interesante?

Porque a gran parte del alumnado no, al contrario. Hablando entre ellos, interrumpiendo a los actores, haciendo bromas constantes cada vez que los voluntarios (valientes, pese a que uno de ellos no podía ser más idiota, reventándolo todo en busca de las risas de sus amigos)... De verdad, daban ganas de estrangular a alguien. Y encima hacia el final, entre el calor que hacía y el hambre que tenía, me dio un casi-mareo y a poco caigo redondo (pero salí fuera, tomé aire y luego zampé -solo, eso sí, nadie me adjuntó- y ya pasó). Esperemos que el 23 se porten mejor que hoy y les guste.

La actividad, por cierto, se completa con unos cuadernillos estupendos y me he propuesto (a ver qué sale) ensayar algunas escenas con mis alumnos, para que vean lo complicado que es el teatro y que por lo menos respeten la labor de los actores y actrices.

(Qué coñazo con la nueva versión, que no sé qué pasa con los puñeteros espacios, que no se fijan)

viernes, enero 12, 2007

28. Cuesta arriba con inquietudes a cuestas




Lo he intentado, me he repetido... dos veces que debía procurar no quejarme, pero... ¡qué semana más larga! Uno, que ha pasado de un reposo (por prescripción médica, eh. Ah, ya la nariz no es un grifo, así que estoy bien, muchas gracias por preguntar ;-) casi absoluto, se encuentra de sopetón con esto y se me ha hecho la semana un poco cuesta arriba. Eso sí, he elegido a Miguelón (Induráin, Induráin, Induráinnnnn, qué momentos, qué gloriosas tardes de julio) para dar a entender que tras la queja llegará la ascensión.





Esta semana, en cuanto lo académico, con mis diversificados, estamos de repaso, con unas fotocopias y dándome cuenta de que para ellos la palabra 'corregir' no debe incluirse en sus diccionarios porque creo que no saben lo que significa. Con 2º B, con el cuadernillo, pero los alumnos separados y ordenados por mí (y o eso o me lo tomo con más filosofía, pero salgo menos estresado). Y con los 1os, tila y tila y tila.





Con mi tutoría he estado analizando los horarios de estudio. Les he pedido que me dijeran sus horarios por la tarde y he flipado. Por no decir que me he escandalizado. El tiempo que dedican a los estudios, en el mejor de los casos, es de 2 horas (salvo una niña que va a academia) en medio de la tarde, entremezclando ese tiempo con siestas, videojuegos, ordenador, televisión, música o calle. Y los fines de semana, ya no digo nada. Mi batalla será aumentar ese periodo a 3 horas diarias y que en todo el fin de semana me busquen otras 3 horas (entre viernes, sábado y domingo, no creo que pida mucho, ¿no?).





También en relación con las clases, espero que los chicos sepan leer mi ironía, porque si no se pueden meter sustos o se pueden pensar cosas muy equivocadas. Un alumno, muy preguntón él (pero muy majo), no sé si con algo de mala leche, me pregunta si yo he conocido a Franco (la dictadura, vaya, no os asustéis). Le digo que no, que yo siempre Democracia. Me pregunta también si puede volver una dictadura. Le digo que sí. Soy de los que opinan que la historia es algo cíclico. Y por tanto en algún momento el ejército se sublevará, tendrá de su parte a gran número de los habitantes (la mitad, para ser exactos) de la población y tendremos lío. No es echar culpas a nadie. Simplemente es llevar los extremos de este país, habitualmente extremoso de por sí (sin ir más lejos, vemos la estupidez de los lemas en las pancartas), con los sucesos independentistas o con situaciones de inmigración incontroladas, por dar dos ejemplos, a límites insostenibles, ponernos nerviosos, generar un estado de crispación y el convencimiento de que no hay retorno y que alguien tendrá que defendernos... Bueno, que me estoy yendo.





Luego me ha preguntado qué hubo antes de Franco y le he contado que la República. Y aquí me ha salido la vena un poco crítica (esto es algo público, moderación, ejem) con la Monarquía (que no deja de ser una imposición y encima algo desfasado, ya que presupone que por asuntos de nacimiento, no de mérito o valía, unas personas tengan un designio especial, aunque luego no pinten ni copas). El ¡viva la República! ha degenerado en un ¡arriba España! Todo con la sonrisa de por medio, claro.





Es el problema de albergar en esa clase a un muchachito inquieto que no hace más que interrumpir preguntándome o soltando alguna. Como hoy:





-Si pudieras salvar el mundo a cambio de tu sacrificio, ¿lo harías?
-No -respondo sin pensar, que a veces es malo.
-Yo tampoco -replica él.
Y otros saltan: -Pero qué egoístas.
-Si total, antes o temprano, todo se acaba-remato.


No sé de dónde me ha salido el pesimismo...

Más tarde, el mismo chico:

-Yo quiero ser un mito.
-Tendrás que hacer algo importante que te deje para la posteridad.
-Y quiero que me congelen, como a Walt Disney... El de Mickey y el de Minie -aclara para los demás.
-No está congelado, eso sí que es un mito.
-¿Qué mitos hay?
-No sé... El Cid... -pienso un poco, para ponerle algún ejemplo más actual:-, Marilyn Monroe, Elvis Presley...
-O sea que hay que terminar drogándose para ser un mito.
-No tiene nada que ver la droga.
-Esos dos murieron por drogas, ¿no?
-Oye, que Elvis no ha muerto.
-¿Cómo que no?
-Ahora es un anciano que va por ahí en Estados Unidos.


Ahí hemos insistido, él pensando que le vacilaba y yo vacilándole.


Y como este post me quedaría muy largo si me explayo con el lío de esta mañana del metro, el mogollón consiguiente de gente histérica cogiendo nuestro habitualmente tranquilo autobús; lo que se me avecina (a la vuelta de la esquina (8)) la semana que viene, ya que me tengo que quedar todas las tardes por diversos motivos (el Tourmalet), el interrogatorio en 4º a 4ª hora (donde acabé contestando que yo, como la Pantoja, no hablaba de mi vida privada), las pequeñajas de 1º zumbándome como avispas a la salida del insti; la dura vuelta también al gimnasio y contaros más cosas de mi curso obligatorio de prácticas, con estos apuntes queda todo dicho.


(Merche, lo de las etiquetas es una especie de guía para alguna búsqueda avanzada o algo así, yo tampoco sé muy bien, venía en la versión, haz como yo, olvídate de ellas ;-).


¡Buen fin de semana!

lunes, enero 08, 2007

27. Y volver, volver, volver


De nuevo en el instituto. Dudaba entre poner de imagen el cartel de la peli de Almodóvar o una imagen de niebla, estampa que me he encontrado al ir para allá. He optado por esta, que va a parecer que soy un fanático de Almodóvar y llevo sin ir a verle la tira de tiempo... Ah, y no penséis que esa niebla es una especie de símbolo sobre lo que me espera...


Al contrario, ya tenía ganas de volver. Y para dar verosimilitud a esta predisposición positiva, estoy intentando empezar el curso con el propósito de ser más organizado y ordenado. Fotocopias para dar respuesta a los distintos niveles, diseños de temporalización, repaso de lo visto en la 1ª evaluación, labor de tutor desde el primer momento anunciándoles las medidas que decidimos tomar en la sesión de evaluación, etc. A ver cuánto me dura y si consigo tardar en liarme y vuelvo a moverme un poco a impulsos.


Ya, ya... Si es verdad, tal vez mi optimismo se debe a que he empezado el lunes y no otro día de la semana. ¡Que no me he vuelto loco! ¿Ya no os acordáis de que el lunes es mi día bueno? Empezar con tres horas de clase y a casa es la mejor forma de eludir la depresión postvacacional, jeje. Y eludir el frío que hacía. Esto de que las calefacciones estén tantos días apagadas hace que los primeros días sean mortales. No sé si no las habían encendido o si no reaccionaban.


Y en estas tres horas lo que ha habido ha sido un poco de revisión de la 1ª evaluación, avisos para que estén más centrados, un poco de análisis y también autocrítica. Les he pedido que me dijeran en qué aspectos querían que cambiase o si preferían que cambiase la forma de dar alguna clase porque no todos los malos resultados se han de achacar a ellos, hay que mirar adentro (aprende, Capello, Capullo). Pero oye, no sé si porque están oxidados o por su falta de imaginación, el caso es que no ha habido quejas y seguiremos igual.


Ya mañana será otra cosa. 2º B a las puertas. De momento, ya voy con un esquema de cómo les dispondré en clase, de uno en uno y separados los grupos negativos. Y mañana, a escuchar redacciones sobre las vacaciones de Navidad. Eso sí, remarcando la importancia de algo llamado BORRADOR.


Ah, no he tenido que ver en lo de los comentarios anónimos del post anterior, es que me pasé a la nueva versión (como he leído, creo que a Dr. JB, o te pasabas o te pasaba algo), así que pido disculpas por ese problemilla.
A ver si a la tercera me pone los espacios que en la plantilla estoy dejando, grrr...